CCS de Ferrol

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Centro de Coordinación y Servicios del Puerto Exterior de Ferrol
Ccs-ferrol-diaz-y-diaz-arquitectos.jpg
Arquitecto: Díaz y Díaz Arquitectos, Gustavo Díaz, Lucas Díaz, Antonio Desmonts
Arquitecto Técnico: Fernando Bores, Jose Salas
Constructor: Dragados
Promotor: Autoridad Portuaria de Ferrol-San Ciprián
Colaborador: Fotografo: Eloy Taboada
Diseñado en: 2010
Área Construida: 2130 m2
Ubicación planeada: Puerto Exterior de Ferrol, Ferrol, Galicia, España
Coordenadas: {{#replace:{{#replace:{{#replace:{{#replace:{{#replace:{{#replace:43° 27' 15" N, 8° 19' 47" O|S,|S;}}|N,|N;}}|.|x}}|,|.}}|x|,}}|;|,}}
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Esta ficha ha sido elaborada con la colaboración de Diaz&Diaz Arquitectos


Contenido

Introducción

Este edificio lleva el nombre del Ingeniero de Caminos Alberto Martínez Pardo, quien ideó este proyecto y falleció durante la ejecución.

Desde el primer momento absorbimos todo lo que nos transmitió Alberto e inmediatamente intentamos traducirlo al lenguaje arquitectónico. Para crear un polo de atracción pensamos en un edificio acristalado que se comportase como ese faro del que nos hablaba y que a su vez permitiese realizar su función de vigilancia mediante una perfecta visión desde su interior. Por otra parte, todo hito debería de ser un reclamo y como tal pensamos en que tendría que comportarse como refugio, como una zona de tranquilidad en medio de la tormenta que le rodeaba. De aquí surgió la idea de crear una edificación con una doble cubierta y una doble fachada. El duplicar la cubierta permitiría tener un espacio intermedio desde el que poder percibir todo lo que sucediese estando en el exterior y a la vez disponer de más resguardo. Con la doble fachada conseguiríamos tener protección y a la vez una visión perfecta de toda la actividad del puerto.

Desde la Autoridad Portuaria se nos solicitó un edificio versátil y moderno, que permitiese cambios funcionales a lo largo de su vida útil y que se adaptase fácilmente a los cambios tecnológicos que pudieran surgir en el futuro. Se empezó entonces por proyectar una estructura de planta libre, en la que los pilares se situaban en su perímetro sin llegar a tocar la fachada, consiguiendo así liberar toda la superficie para poder realizar cualquier tipo de división, logrando a su vez una libre circulación a lo largo de todo el alzado sin ningún tipo de impedimento. A esta estructura se le añadió una doble piel, en la que su parte exterior de lamas de aluminio tipo ala de avión, permitirían protegerse del sol, la lluvia y el viento, y la interior, toda acristalada, posibilitaría una perfecta visión a la vez que lograría un aislamiento enfocado hacia la eficiencia energética, que nos habíamos impuesto como premisa desde un principio.

Premio

Obra premiada en los Premios LEAF 2011 como mejor edificio público del año, junto al Oceanográfico de Biarritz de Steven Holl Architects.

Seleccionada para los Premios ENOR 2010.

Situación

El edificio se encuentra ubicado en el extremo del muelle del Puerto Exterior de Ferrol, en Ferrol, Galicia, España.

Emplazamiento

A las ventajas que ofrecía el atractivo enclave que se propuso para la construcción, se contraponía la dificultad técnica que su ubicación concreta finalmente nos hizo ver. Se trataba desde un principio de asentar una edificación en la parte más extrema de un dique artificial recién ejecutado: las características geológicas del terreno en el que se realizaría la cimentación, supusieron el primer problema a solucionar.

El análisis geológico y geotécnico del terreno arrojó datos ya conocidos puesto que el propio dique fue construido a base de rellenos de escolleras de diferentes tamaños y material “todo uno” en su zona central superior. Bajo estas capas, se encontraba el fondo primitivo formado por arenas cuaternarias de origen marino.

Después de realizar diferentes estudios, se llegó a la conclusión que la mejor manera de resolver la cimentación del edificio sería mediante una losa de hormigón armado que fuera capaz de transmitir al terreno las tensiones producidas por la futura obra.

La idea no dejaba de asimilarse al efecto producido por un barco que flota sobre la superficie del agua y que transmite de forma homogénea las cargas a las capas inferiores. De esta manera, al tratarse de una estructura intencionadamente monolítica, nunca se podrían llegar a producir diferencias entre los asientos debidos a la heterogeneidad del terreno, puesto que sería aquel elemento el que se encargaría de absorber cualquier esfuerzo no deseado, haciendo que el edificio descendiera de forma uniforme una magnitud desde un principio controlada.

En cualquier caso, la preparación del terreno previa a la construcción, se entendió como una labor fundamental, que habría que realizar con especial cuidado para minimizar cualquier riesgo futuro para la integridad del conjunto de la edificación. El trabajo principal a realizar en el terreno, no podía ceñirse simplemente a la capa superficial, sino que tendría que ejecutarse un tratamiento en profundidad que lograra conferirle a la superficie un módulo de balasto y un valor de tensión admisible adecuados.

Concepto

El viento fue uno de los parámetros con el que tuvimos que luchar de forma más comprometida. La interesante ubicación conllevaba una alta exigencia en cuanto a resistencia estructural debido a los empujes producidos por este fenómeno meteorológico. De igual forma, la alta salinidad del ambiente, llevó a estudiar de forma pormenorizada todos los sistemas constructivos y su compatibilidad para evitar la degradación prematura de los materiales.

Espacios

En cuanto al volumen, con el fin de adaptarse perfectamente al dique, se decidió encajar su geometría a la forma que aportaba el martillo, dividiéndose verticalmente en cinco niveles. Con la intención de crear mayor protección, se pensó en concentrar los usos en el primer y segundo nivel, dejando la planta baja para acceso, instalaciones y almacenes, y la tercera como una gran terraza que permitiese la visión de la actividad portuaria desde el exterior y a resguardo. La cubierta quedaría como elemento visitable desde el que tener una perspectiva general muy amplia.

Materiales

Todo se proyectó con elementos constructivos secos: paramentos atornillables, falsos techos desmontables, panelados, suelos técnicos, etc, así se conseguía que cualquier cambio futuro se pudiese realizar de forma natural y sin perder en ningún momento el concepto inicial desde el que partió toda la actuación.

De esta manera, concentramos en el edificio no sólo lo que la Autoridad Portuaria requirió en cuanto a tecnología, funcionalidad y durabilidad, sino que vemos en él refundido todo lo que nos inculcó desde un principio Alberto, no pudiendo pensar en el resultado sin que nos venga a la mente la pasión con la que vivía su actividad profesional.

Fachada y cubierta

Desde el principio se pensó en una doble cobertura para la piel exterior de las fachadas del edificio: un tamiz de lamas de aluminio que a la vez que permitiese la visión, evitase el contacto directo de los rayos del sol, y una superficie acristalada que aportase el aislamiento térmico y acústico necesario.

Debido a su ubicación expuesta, como premisa se estipuló que la construcción debería de ser capaz de resistir vientos de hasta 200Km/h, por tanto, las lamas se realizaron en aluminio anodinado con inercia suficiente como para absorber dichas solicitaciones. Durante su ejecución se efectuó un seguimiento cercano, elemento por elemento, para que sus fijaciones no ofreciesen ninguna duda acerca de la responsabilidad que deberían de asumir.

Toda la carpintería de la segunda capa se realizó con escuadrías de la suficiente rigidez que pudieran resistir los esfuerzos marcados, y los acristalamientos dobles fueron instalados con las mayores garantías.

Entre estas dos pieles se colocó una pasarela para poder acceder al espacio intermedio, con el fin de realizar su futuro mantenimiento. Este espacio de servicio se continuó alrededor del edificio más allá de la doble cobertura, con el fin de poder llagar a toda la superficie de la fachada y asegurar así la perfecta revisión de todos sus elementos.

Dado el ambiente de alta salinidad en el que el edificio se ve sumergido, durante la fase de construcción, se separaron todas las piezas susceptibles de crear pares galvánicos, puesto que podrían derivar en una rápida degradación de los materiales instalados.

De la misma forma que la fachada, el edificio posee una doble cubierta: la primera soporta la carga de la lluvia y la segunda aporta una doble garantía de impermeabilización y aislamiento térmico suficiente para evitar pérdidas energéticas y condensaciones.

Planos

Fotos


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