Arquitecto
Ingeniero estructural
Ove Arup & Partners
Constructora
Somague
Diseñado en
1999
Año de Construcción
2001-2005
Área construida
22.000 m2
Ubicación
Oporto, Portugal

Introducción

En el año 1999 se anuncio que Oporto y Rotterdam serían nombradas como las capitales de cultura europea en 2001. Con miras a este gran acontecimiento, se realizó un concurso privado entre 5 renombrados estudios, para construir un edificio dedicado a la cultura, en una zona emblemática de la ciudad. Un portugués diseñaría un edificio para la ciudad holandesa, y al mismo tiempo un arquitecto holandés trabajaría en la ciudad de Portugal. De esta forma, Alvaro Siza fue el encargado de trabajar en suelo holandés, mientras que el ganador del concurso para Oporto fue el reconocido y controversial arquitecto Rem Koolhaas.

El proyecto tuvo diversos inconvenientes: desde cuestiones meteorológicas, hasta financieras y constructivas, por lo cual no se pudo inaugurar hasta 2005, con un concierto de Clá y Lou Reed. A pesar de ello, y tras algunas polémicas, el edificio fue aceptado casi por unanimidad, y los inconvenientes quedaron en el pasado.

Situación

El proyecto se emplaza en una zona muy transitada de la ciudad. Una esquina enmarcada por dos importantes calles y la rotonda de Boavista sobre su lado más angosto, con una plaza circular que la corona. Esta ubicación es el nexo entre la ciudad histórica y un barrio de gente trabajadora. Debido a esta ubicación, y sumado a la escala del proyecto, el mismo debía responder no sólo de forma arquitectónica y funcional, sino también a escala urbana.

Oporto es la segunda ciudad portuguesa en importancia, ubicándose detrás de la capital del país, Lisboa. Su producción de aceite de oliva, así como su reconocido vino de Oporto la ponen en esta situación de privilegio, teniendo gran relevancia dentro del rol económico de Portugal. Su ubicación sobre el noroeste del país y de frente al Océano Atlántico hacen de esta ciudad una puerta de entrada al país, así como un nexo con toda Europa.

En este país que se debatía entre su rica historia a cuestas y el necesitado salto hacia la modernidad, es donde Koolhaas trabajaría creando su Casa da Música.

Concepto

Sección

El proceso de diseño de este edificio es singular y poco convencional. La idea surge originariamente con otra finalidad:

Con motivo de responder a las necesidades de un comitente peculiar, OMA diseña una vivienda unifamiliar con un concepto sumamente radical. Esta vivienda estaba concebida como una sucesión de espacios abiertos pero a la vez aislados, para cada miembro en particular de la familia. Los espacios se comunicarían visualmente desde ciertos puntos, pero solamente se encontrarían de forma física en un gran espacio central pensado como un amplio túnel.

Faltando apenas dos semanas para el cierre, Koolhaas comprendió que utilizando los mismos conceptos que para esta vivienda, podría satisfacer los requisitos planteados para el concurso de Oporto.

El primer gran planteo fue que la Casa da Música debía comportarse como un organismo viviente dentro de la ciudad. Estar siempre abierto y brindarse a los ciudadanos, y no sólo abrirse con motivo de espectáculos esporádicos.

El segundo planteo era lograr una mayor conexión entre el público y el artista, rompiendo las barreras que suelen generarse y que dividen a unos de otros. Acabar con este mito y establecer una relación más cercana entre ambos.

Con esta gran “caja de zapatos” plenamente transformada, Koolhaas creía poder generar la continuidad y crisis que anhelaba alcanzar. Un objeto contundente y pesado, que fuese el símbolo del dialogo entre lo viejo y lo nuevo, entre público y artistas, entre dos modelos de ciudades diferentes.

Y para lograr un impacto aun mayor, quiso que esta intervención no descansara sobre los restos de la ciudad olvidada, si no también reinventar y reconvertir el uso del suelo, aportando una vez más a la ciudad en la que se sumergía.

Espacios

El primer aporte de la Casa da Música es la innovadora relación que plantea entre el interior y exterior. Si bien este volumen es más bien cerrado, la intención es que se relacione lo mayor posible con el exterior por medio de las visuales. De esta manera, invita al visitante estar siempre en relación al entorno y su contexto, pudiendo visualizar la ciudad e inclusive el cielo y el mar.

La forma tan particular de la obra surge en principio de la definición de los dos auditorios mayores. A pesar de que el arquitecto no quería que los mismos tuviesen la tradicional morfología como cajas rectangulares, tras consultas con especialistas y realizar diferentes estudios, concluyeron que acústicamente esta era la mejor resolución. Dispuestas estas dos piezas, la forma fue moldeándose para poder adoptar al resto del programa.

Durante este proceso de diseño, otros espacios fueron creándose o surgieron del resultado de la extraña morfología. A cada uno de estos espacios “sobrantes” le fue asignada una función, y todos ellos sirven como función secundaria de los auditorios. Por ello es que hay un restaurante con terraza, un bar, salas de ensayo, estudios de grabación, sala de prensa, y demás.

Como contraste de cualquier centro cultural de este tipo, en la obra de Koolhaas podemos notar en primera instancia, que no cuenta con un foyer o espacio de lobby. En su lugar, podremos ver una sucesión de espacios que recorren las áreas funcionales o inclusive mutan y se transforman en parte de ellas.

El recorrido es incierto y poco claro. Con cajas de escaleras que aparecen desde la nada y se pierden en lo que aparenta ser otro espacio completamente distinto; pasillos angulares que rematan en muros con dirección opuesta; túneles angostos con rampas que ascienden a lo desconocido, etc. Recorrer el edificio invita a dejarse sorprender constantemente y esperar lo inesperado.

No sólo el edificio cuenta con una forma de diamante cuanto menos extraña, sino que el autor se encargo también de que la plaza seca en la que se apoya tenga características semejantes. Jugando con la topografía y creando una serie de relieves, aprovecha la porción menor de suelo que ocupa el diamante musical, y colabora con el espacio público. De tal manera de comulgar con el concepto de que una institución cultural no debe solo servir a una porción de la población, ya que una gran minoría es la que puede acceder a su interior con frecuencia.

Programa

En los 22.000m2 construidos, Koolhaas incluye un gran auditorio con 1.200 asientos, otro más pequeño con 350 asientos, salas de ensayo con instalaciones de grabación, tienda de música, instalaciones informáticas y educativas, sala VIP , restaurant, terraza en la azotea un parking para 600 coches.

Estructura

El proyecto requirió de ingeniosas respuestas para su resolución estructural. Visual y espacialmente está definido por su forma facetada exterior, como si el autor hubiese horadado el espacio interior y colocado pequeñas piezas dentro de él. Es por ello que las paredes exteriores son de 40cms de espesor y actúan como una caparazón de descarga de las tensiones. Inclusive estos muros descienden hasta el subsuelo de la misma manera y se entierran, cubriendo el espacio destinado a servicios y salas de menor envergadura.

El auditorio mayor se encuentra “flotando” en medio del gran volumen, aislado de los muros externos por cuestiones acústicas. Se apoya sobre pilares que atraviesan las circulaciones por todo el edificio.

La «Casa da Música» es uno de esos trabajos en el que la arquitectura y la ingeniería son inseparables y se fortalecen entre sí. El reto consistía en instalar un complejo programa funcional dentro de un objeto con una forma atípica, asegurándose al mismo tiempo que la estructura de soporte debía ser parte integral del concepto espacial del arquitecto. Para Koolhaas, los elementos que necesita la ingeniería son las oportunidades y los temas que dan forma al espacio. Dar sentido estructural, crear pilares y paredes inclinadas es una manera formal de trabajar e integrar estos elementos en el proyecto, no disfrazándolos pero si dándoles en algunas oportunidades un protagonismo inesperado. Este proceso se crea una libertad conceptual inicial que a través de un estricto control formal conduce al resultado deseado.

Elementos

Los principales elementos estructurales del edificio del auditorio son la concha formada por los paneles de hormigón armado de la pared exterior y las dos grandes paredes longitudinales que limitan el auditorio principal.

Paneles

Los paneles de la carcasa exterior son de hormigón armado de 0,40 m de espesor. Las paredes longitudinales tienen 1m de espesor, están aligeradas en ciertas zonas por medio de vacíos verticales y circulares. Este espesor es importante debido al hecho de que hay muchos espacios abiertos, a menudo de gran tamaño. Su espesor asegura que las paredes tengan la capacidad de soportar la incrustación de otros elementos estructurales perpendiculares.

Pilares

Teniendo en cuenta la carcaza y su interior, nos encontramos con que su centro de gravedad se encuentra al sur del centro geométrico de su base. Este hecho, y particularmente remarcar esta excentricidad, se debe a la acción sísmica que llevó a la colocación de dos pilares inclinados para dar apoyo externo en dos puntos situados en la intersección con el suelo, nivel 0, de dos de sus bordes más meridionales. Los pilares pasan a través de los 3 niveles de estacionamiento y sólo son visibles desde allí.

Estructura primaria

La unidad formada por la carcasa externa, la dos paredes internas, los dos pilares externos y algunas de las plantas, las cuales actúan como membranas, trabajan como nervios de refuerzo de la bóveda de la cáscara, absorbiendo y transfiriendo las fuerzas horizontales y formando la estructura primaria y el sistema de estabilidad del edificio.

Toda la estructura es un monolito de hormigón armado. Aunque, desde el punto de vista de la limitación de los estados de uso, hubiera sido deseable, a veces, usar pretensado, la complejidad geométrica de la estructura significaba que sus efectos serían muy difíciles o incluso imposibles de determinar.
Los paneles de las paredes externas del edificio actúan como una cáscara tridimensional con membrana y flexión de fuerzas. El comportamiento de cada panel, como plano de tensión contribuye decisivamente a la estabilidad general del edificio. La flexión es resultado de su mismo peso y de las acciones transmitidas por las losas que se apoyan en dicha carcaza.

Destacan los dos grandes pilares inclinados que atraviesan los lados sur y norte para dar soporte a los paneles del techo. Hay también tres pilares con sección circular procedentes de las vigas y las paredes del pequeño auditorio que soportan el techo del vestíbulo.
Dada la ligera inclinación de los paneles del techo, ciertos bordes libres que iban a ser muy delgados habrían tenido excesivas deformaciones por lo que fue necesario sustituir estas partes de la concha de hormigón armado por estructuras metálicas compuestas por vigas de alma abierta o vigas soldadas en una construcción de sección abierta. La rigidez de estos bordes es fundamental en las situaciones en las que apoyan los paneles de vidrio de las grandes aberturas.

Zona Norte

Dada la complejidad geométrica de las losas, escaleras y rampas de la vertiente norte, se adoptaron varios tipos de soluciones estructurales para apoyar las losas. Además de la principal pared longitudinal norte y la carcaza exterior, hay dos huecos de ascensor y un pilar inclinado que actúan también como elementos de soporte verticales. Cuando es posible las losas se apoyan directamente en los elementos verticales o en la carcasa exterior. En los lugares donde no es posible, las losas se apoyan sobre vigas o vigas de pared que a veces también están soportadas por otras vigas de pared.

Zona Sur – Foyer

En el lado sur se encuentra el gran volumen de la galería de entrada que está interrumpido en su parte superior por el auditorio pequeño.
Entre esta galería y la pared longitudinal sur del auditorio también se encuentra la zona de 7m de ancho que sirve para circulación vertical y horizontal, además de apoyo de espacios. Esta franja está delimitada al sur por una pared de separación de 0.35m de espesor con grandes aberturas.

En un nivel superior que se extiende en un espacio, entre la carcasa exterior y la pared longitudinal del Sur, donde se encuentra el pequeño auditorio. Sus principales elementos estructurales son dos vigas de pared, con 0.45m de grosor y altura variable. Las capas del techo y el suelo están hechas de losas con compuestos de acero y hormigón, apoyadas sobre vigas metálicas.

Auditorio Principal

Estructura techo auditorio principal

El aislamiento acústico de la sala principal se realiza separándola del resto de la estructura.
Esta separación se conoce como «caja dentro de una caja». En ella el suelo, las paredes y el techo del auditorio sólo entran en contacto con la estructura del edificio a través de soportes elásticos. La capa de suelo es de hormigón armado, las paredes son de acero estructural y el techo está hecho de una losa mixta apoyada en vigas metálicas.

Cada uno de los dos grandes espacios en los extremos de la sala principal están por razones acústicas, dos paredes de vidrio a 6,5 m de distancia. Los espacios tienen 23,2m de ancho. El espacio este es de 12.30m de altura y el espacio oeste 14.70m. Las paredes de vidrio se componen de tres paneles apilados y curvados con formas de «s». La superior está suspendidas desde el techo mientras que la inferior está apoyada en la base.

La carga de resistencia al viento se consigue por la sección de vidrio ondulado que se extiende entre dos discretas vigas horizontales situadas entre los paneles de vidrio. Para las cargas horizontales, los paneles de vidrio cuelgan sobre el espacio vertical entre las vigas de alma abierta o entre éstas y la base o el techo.

Techo del Auditorio

La losa, encima del auditorio, nivel 8, se extiende 24.2m, entre las paredes longitudinales principales. En este caso, se adoptaron dos sistemas estructuralmente distintos. En la zona del restaurante, donde entre la losa y el techo hay altura suficiente, hay una capa masiva apoyada en el ala inferior, entre las vigas de acero espaciadas a 6m. Estas armaduras de acero suben a la azotea y tienen diferentes geometrías dictadas por la forma irregular del techo. Las vigas también dan soporte a los paneles del techo de la carcasa exterior. En el resto de esta planta se han utilizado vigas de acero y hormigón, con secciones soldadas a una altura total de 1,9 m y 3m junto a una capa de material compuesto de acero y hormigón 0,20 m de espesor con láminas de metal. Las vigas tienen aberturas en sus telas para permitir el paso de los tubos de instalaciones técnicas.

Materiales

La diversidad de materia prima y el hecho de que aun hoy en día se sigan produciendo materiales manufacturados de primera calidad, le dieron a Koolhaas razones de sobra para buscar una variante en su uso.

Tras seis meses de pruebas, se llego al resultado buscado del color y la textura de los muros inclinados. Mezclando cemento Portland portugués, con una particular arenisca azul que con el tiempo se emblanquecía, se hallo el acabado de los muros de concreto exteriores. La idea inicial era un edificio transparente con una estructura metálica. Razones de costes y la pérdida del efecto transparencia, resultado inevitable de la densidad de los elementos estructurales, llevaron a decantarse por el hormigón blanco, material no propuesto inicialmente por Koolhaas por ser poco común en los países del norte de Europa, donde es difícil encontrar mano de obra calificada para trabajar el hormigón visto.

Pero a diferencia de la imagen austera exterior, el interior se nutre de colores y texturas diversas. Cada espacio está definido de manera única, con un especial detalle en su terminación. Diversidad de colores, el balance entre luz natural y luz artificial, extravagantes mosaicos, y muebles característicos de Portugal son el escenario que podemos encontrar por dentro.

Otra gran particularidad es que ambos auditorios tienen parte de sus lados vidriados, respondiendo a la búsqueda de la relación directa entre el público y el artista; y también beneficiarse de la luz natural y poder ver la ciudad desde adentro de la sala. Pero dicha decisión no resultó fácil, ya que el vidrio no es un buen material para la acústica de una sala de esta magnitud. Por ello es que se adoptó el uso de vidrio ondulado, favoreciendo esta forma a la reflexión del sonido sin la pérdida del mismo.

El uso innovador de materiales y color se mostró como gran imperativo en todo el interior, las paredes están revestidas de madera con grandes relieves en oro, dando una sacudida drástica en perspectiva. La zona VIP tiene azulejos pintados a mano, mientras que la terraza de la azotea se modela con azulejos blancos y negros geométricos, los suelos en algunas áreas públicas están pavimentadas en aluminio.

Por último, la plaza seca en la que este gigante de 22000m2 se apoya, está realizada en travertino.

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Fotos construcción

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