Estadio olímpico de Pekín

Año de Construcción
2008
Área del terreno
258.000 m2
Área construida
204.000 m2
Ubicación
Pekín, China

Introducción

Este espléndido estadio, conocido popularmente como «nido de pájaro» por la maraña de piezas de metal retorcidas que conforman su estructura arquitectónica, se construyó con el objetivo principal de ser el escenario principal de las pruebas olímpicas de atletismo, las ceremonias de inauguración y clausura, y algunos partidos del Torneo Olímpico de Fútbol durante las olimpiadas de Pekín 2008.

El Estadio diseñado por los suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron en colaboración con ArupSport y China Architecture Design & Research Group resultó ganador del concurso internacional convocado en 2002, precisamente gracias a la original solución propuesta, inspirada en la trama de un nido y formada por una miríada de ramitas y entrelazamientos que logró impresionar a un jurado del que formaban parte impresionantes profesionales como Koolhaas, Nouvel y Perrault. El proyecto contó un presupuesto de 500 millones de dólares.

El Estadio Olímpico de Beijing era, a juicio de los arquitectos «un brillante desafío estético y estructural»

Situación

Situado en el Parque Olímpico, al norte de la ciudad, se encuentra a tan sólo 1,5 km de la Villa Olímpica y a 25 km del aeropuerto de Pekín.

Concepto

El diseño del estadio estuvo inspirado en la formación de los nidos de las aves. Los arquitectos han logrado plasmar el concepto de tal manera sobre su obra que el proyecto pronto se ganó el sobrenombre de “nido de pájaro” de manera espontanea entre la población china.

El diseño se basa en los nidos de las aves no sólo a nivel estético sino también a nivel estructural. Toda la estructura visible desde el exterior imita las ramas entrelazadas de los nidos que al trabajar en conjunto las unas con las otras logran resistencias inimaginables para cada elemento aislado.
En el centro del área que alberga también las demás estructuras olímpicas, el estadio parece estar posado como una astronave, con una silenciosa majestuosidad cuyo atractivo viene dado también por su forma ligeramente ondulada.

Espacios

Lo que hace todavía aún más complejo este proyecto es el hecho de que la «malla» no es sólo envoltura y cubierta, sino que alberga también las escaleras y es fachada.

Los recorridos internos están “señalados” por elementos de pizarra y espaciados por sotillos de bambú, bloques de piedra y pequeños jardines cubiertos que reflejan algunos de los símbolos de la cultura china.

Estructura y Materiales

El estadio tiene 330 metros de largo, 220 ms de ancho y 69 ms de altura.

El protagonista, entre los materiales, es sobre todo el acero del que están constituidas las diversas ramitas del nido; entre una y otra, una serie de “cojines” hinchables de ETFE (copolímero de etileno-tetrafluoretileno) hacen que desde el exterior el estadio devuelva una imagen acolchada. El coste de la gran superficie de este material utilizado para la cubierta fue de 8 millones de dólares.
Además del fuerte valor estético de este entramado, hay que subrayar la función estructural de los elementos de metal que, encontrándose y entrelazándose, se sustentan recíprocamente. Aunque la impresión que produce es la de una disposición casual y casi natural, naturalmente los puntos de encuentro de los diversos elementos y la dirección que asumen dentro del nido, son fruto de precisos cálculos.

La estructura de acero tuvo que ser soportada por 176 gatos hidráulicos durante su construcción mientras la estructura no era capaz de auto sostenerse. Cada gato era capaz de sostener 300 toneladas cada uno con una precisión de un milímetro. Más tarde los gatos hidráulicos fueron retirados a la vez para comprobar la estabilidad de la estructura del propio estadio.

Las especiales funciones de este estadio, que será el principal escenario de las Olimpiadas del 2008, han sugerido hacerlo completamente cerrarle. De hecho, en correspondencia con la zona central, el techo es una membrana transparente, a través de la cual pasa la luz procedente del exterior. La parte restante de la estructura está cubierta por una capa translúcida que protege de los agentes atmosféricos y por una segunda capa que asegura el aislamiento acústico.
La arquitectura de Herzog y de Meuron, atenta a los materiales y a la aplicación de nuevas soluciones constructivas, ha hecho que este proyecto se convirtiera también en una ocasión para la experimentación y la investigación, tanto durante la fase “creativa” como durante su fase de obra.

El conjunto de materiales que forman la estructura del complejo superan las 44.000 toneladas de peso

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