Coll i Vehí

Año de Construcción
2005-2007
Ubicación
Barcelona, España

Introducción

Edificio de viviendas en Barcelona. El solar tiene poco más de 6m de fachada a calle y tres grandes medianeras que sobrepasaban en cuatro plantas la altura máxima que nosotros podíamos construir. La colocación de la ventilación, la iluminación y el acceso a las tres plantas es la base de todas las estrategias del proyecto.

Situación

Se ubica en Barcelona, en el barrio de Sant Andreu en una zona de antiguas viviendas unifamiliares entre medianeras que se están convirtiendo en pequeños edificios residenciales.

Concepto

El proyecto Coll i Vehí, edificio plurifamiliar de tres viviendas, se encuentra emplazado en Barcelona. Su ubicación entre tres edificios con medianeras de gran altura y las angostas medidas del solar en que se levanta, seis metros de ancho a calle por catorce metros de profundidad, obliga al aprovechamiento máximo de las superficies y a la minimización de los espacios comunes. Espacios que giran alrededor de un patio central que proporciona ventilación y entrada de luz a las viviendas y a la zona de escaleras, que ocupa la mínima superficie.

En el solar, que consta de una planta de 84 m2, el patio se coloca en una posición central de tres por cuatro metros, a modo de fachada interior, a partir del cual se estructuran las viviendas (una por planta). Esta posición del patio permite alejarnos de las medianeras que nos rodean y poder controlar todas las fachadas interiores del edificio, con lo cual el patio se convierte en el eje de la vida del edificio, en la entrada de luz a todas las viviendas, en un máximo alarde de patio de luz.
La escalera abierta al espacio se coloca contigua al patio para que se complementen una con el otro, aportando claridad y aumentando el volumen total. Así convertimos el acto de subir en un paseo de luz, al quedar la escalera como la fachada representativa de las tres viviendas.

La piel del patio es la protagonista de las viviendas con su juego de transparencias y efectos traslúcidos. El velo de malla metálica que limita la escalera la separa del patio, dándole opacidad de día y transparencia de noche, al mismo tiempo que nos permite la no colocación de barandilla al patio. La utilización de porticones de madera de pino teñido constituye la réplica a la malla de la fachada. Los porticones, cambiantes en cuanto a su posición y orientación de las lamas de madera, aportan movilidad y dinamismo al patio, estructuralmente cambiante. Lo convierten en un patio que se mueve según la vida interior de las viviendas, las necesidades de privacidad, de luz y de amplitud de espacio; un patio que se mueve por la acción y efecto de los porticones. En el interior de las viviendas, escondidos en el falso techo, se han colocado unos estores enrollables que permiten aumentar la privacidad y el control luminoso en toda la vivienda.

La fachada ventilada de cerámica con voladizos metálicos consta de una serie de paneles deslizables de la misma malla metálica de la escalera, los cuales, al correr por rieles diferentes facilitan un doble filtro visual a calle, hacia el exterior, y luminoso hacia el interior.

Coll i Vehí, un edificio que gira alrededor de un patio, donde su colocación en el solar, y la voluntad de las viviendas de convertirlo en el protagonista del edificio son los elementos generadores del proyecto.
En que se inspiró el arquitecto a la hora de diseñar su proyecto. A que formas remite la construcción, que emociones o situaciones intenta evocar, etc.

Espacios

Entrar a la vivienda a través de la cocina y la sala de estar permite disfrutar de las máximas diagonales visuales de la casa. El recorrido de la calle al patio, del patio a la cocina, a la sala de estar nos deja llegar a todos los rincones y provoca una sensación de amplitud interior. Una gran puerta corredera aporta un toque de intimidad a la sala.

La habitación-estudio, que ventila a calle, tiene continuidad con el pasillo que se extiende en el perímetro del patio y termina en el baño, donde la colocación de un espejo amplía al infinito su profundidad.

La habitación principal, que comparte la puerta de entrada con el baño mediante un anclaje pivotante, domina el espacio desde la intimidad de tres paredes abiertas también al patio de luz.

La iluminación interior, en su casi totalidad, es indirecta, con lo cual se logra una sensación de espacio diáfano.

En el pasillo la luz queda filtrada a través de una luminaria longitudinal de metacrilato incorporada en el falso techo, que se extiende de principio a fin, potenciando el eje alrededor del patio.

Las diferentes plantas disfrutan de un espacio exterior. En la primera en forma de patio escoltado por la propia vivienda, y las dos plantas restantes a manera de terrazas ubicadas en la zona del terrado, donde una vez más se repite el juego de mallas y porticones de madera.

Planos

Fotos

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