Arquitecto
Año de Construcción
1934-1935
Pisos
2
Área del terreno
300m2
Ubicación
Via Perrone di San Martino 8, Milán, Italia

Introducción

La casa realizada a principios de los años 30, por el arquitecto Luigi Figini como vivienda propia, conserva hoy en día su singularidad dentro del tejido urbano. Quizás debido a su simplicidad elemental, representa la afirmación de una combinación equilibrada de forma y función. Una especie de declaración de las necesidades vitales y espirituales mínimas necesarias para la existencia en una gran ciudad.

Ubicada al norte del centro histórico de Milán y cerca del anillo ferroviario esta zona de la ciudad fue desarrollada por una cooperativa de pequeñas villas y casas independientes, vendidas a profesionales de determinadas categorías, en este caso periodistas, de ahí el nombre de Villaggio dei Giornalisti, (Villa de Periodistas).

En ese contexto histórico, si bien gran parte de la arquitectura no difiere en absoluto de las concepciones ideológicas y los ejercicios de estilo provincial, el joven Figini experimenta las instancias más avanzadas de la cultura europea con el diseño de su hogar. Una metáfora y sustituto de lo que se buscaba entonces para vivir en la gran ciudad: sol, aire, luz y vista del paisaje desde los pisos altos de un gran edificio. La villa es un acto incondicional de fe hacia el racionalismo.

Ubicación

La vivienda se encuentra en el barrio Villaggio dei Giornalisti, dentro del distrito La Maggiolina, en la zona noreste de las afueras de Milán, Italia. Este distrito se comenzó a construir a partir e la segunda década del siglo XX como parte integral del proyecto del Distrito Industrial del Norte de Milán.

El lugar es exclusivamente residencial, con casas familiares o pequeños complejos residenciales rodeados de vegetación. La zona, pese a estar rodeada de áreas históricamente populares, es una de las más exclusivas de la ciudad.

Concepto

En su diseño se hacen evidentes los principios de la arquitectura racionalista y los 5 puntos de la arquitectura moderna, introducidos por Le Corbusier. Sus plantas están inscritas en un rectángulo de oro, 18×5.5mts, una proporción que se respeta en toda la construcción. Los vacíos están vinculados entre sí por relaciones armónicas simples donde una forma constante a lo largo del eje abscisa y otra a lo largo de la ordenada determinan las dimensiones

Espacios

La casa levantada sobre pilotis garantiza una libertad de circulación horizontal y garantiza una libre circulación a nivel del suelo.

En este edificio las soluciones técnicas, que Figini señaló como «notas técnicas y prácticas” se incorporan a la estética y a la inspiración que el arquitecto buscó para organizar la vida diaria dentro del espacio. La planta rectangular está orientada según el eje heliotérmico de Le Corbusier, buscando la mejor relación aero luminosa y garantizar el mejor suministro de iluminación y control de la temperatura en los calurosos veranos de Milán.

El detalle distintivo de las fachadas es la banda de ventanas de la primera planta, con cortinas de color verde. Esta abertura se repite en la parte alta del muro, en este caso abierta en la mampostería a lo largo del todo el perímetro.

Planta primera

En la primera planta se abre hacia el este una gran hilera de ventanales para aprovechar la luz de las mañanas y en la fachada más corta que mira hacia el norte para evitar los excesos de sol en verano. La fachada orientada al sur está protegida para evitar los fuertes rayos de sol del verano y en la fachada oeste las ventanas se dividen en tres grupos más pequeños. Otras de las medidas adoptadas en su construcción fue la “terraza isotérmica” con ventilación natural y doble suelo con inter espacios y la disposición a diferentes alturas de las habitaciones interiores para facilitar su ventilación.

En esta primera planta se ubican la terraza de doble altura con acceso directo al comedor que el arquitecto pobló con vegetación que protegiera los espacios interiores de la radiación solar. En esta planta también se ubican la cocina, una habitación de servicio, una despensa y un baño.

Planta segunda

En la planta superior, con menor superficie, se ubica el dormitorio, un vestidor, un baño y un aseo. Esta planta tiene dos terrazas, una en cada extremo. La terraza con acceso al dormitorio dispone de una pequeña piscina y la del lado opuesto, cuya losa se retrae en relación a la planta inferior, de un solárium.

Terrazas

La villa es un prisma perfecto que abraza sus grandes terrazas. Éstas son una especie de jardín dentro de la casa, pero al mismo tiempo hacen que la casa esté dentro de un jardín, un equilibrio perfecto entre forma y función, como un diafragma, que a través de las aberturas, deja libre el espacio circundante.

Estructura

La estructura está formada por una jaula portante de hormigón armado con forma rectangular que se levantada sobre 12 pilares aislados de 4,34m de altura, que hacen referencia a la arquitectura de Le Corbusier, y equidistantes en las dos direcciones, con muros perimetrales en voladizo. Figini aplica en esta casa el modelo de las casas en el Weissenhof en Stuttgart (1927) y el de la Villa Savoie en Poissy (1929).

Sobre el lado oeste y después de los pilares se ubica la escalera de tramo único que da acceso al primer piso de la casa.

Materiales

Tanto el armazón estructural como los pilares fueron realizados con hormigón armado.

Las fachadas exteriores fueron recubiertas con yeso y pintura blanca. En las terrazas interiores las paredes fueron tratadas como superficie rústica y originalmente tintadas en verde.

En la zona de estar del primer piso una gran pieza de mármol negro separa el comedor de la sala. Los suelos son de mármol en tonos ocre, rosa y blanco.

La piscina ubicada en la terraza superior tiene el suelo de mármol.

Planos

Fotos

Plantas
Distribución en cada planta
Sección
Diseño original
Diseño original
Foto archivo
Foto archivo
Foto Archivo
Foto archivo
Foto archivo
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