The Economist

Arquitecto reforma
Skidmore Owings & Merrell
Constructora
Sir Robert McAlpine & sons
Año de Construcción
1959-1964
Reformado en
1989-1990
Altura
53m
Pisos
15
Ubicación
Londres, Inglaterra

Introducción

El London Country Council autorizó la demolición de los edificios pertenecientes a la revista The Economist y el Boodle Club para realizar la nueva edificación, prefijando una proporción para locales comerciales, oficinas y viviendas.

La revista londinense deseaba ampliar su sede y promovió un proyecto de remodelación urbana que también implicaba al vecino club, un antiguo local que necesitaba reestructurar sus instalaciones y construir habitaciones paras los socios.

A pesar de las propuestas radicales que solían caracterizar a los arquitectos a lo largo del período posterior a la guerra, este edificio es más bien conservador y éste es su gran legado a la ciudad.
En 1988 el Economist Group se convirtió en la primera arquitectura inglesa que mereció el amparo del Ministerio de Medio Ambiente, en honor al estilo de arquitectura rigurosa y decidida del matrimonio Smithson.

Situación

La sede de la revista se encuentra en el centro de Londres, Inglaterra, en el 25 St. James’ Street, en el cuadrante noroeste del especial barrio de Westminster, rodeada de las edificaciones del XVIII en la capital inglesa.

Aunque en el 25 de St. James’s se ubica el acceso principal, no el único, el edificio ocupa dos números más y otras dos calles Ryder Street, perpendicular a St. James’s, y Bury Street, que dobla St. James’s.

Concepto

La solución de los arquitectos a los requerimientos del Ayuntamiento fue presentar un proyecto con un edificio destinado a cada uso que tuviera luz y vistas. Es uno de los pocos proyectos de la década de 1960 donde los espacios entre edificios tienen la misma importancia que los propios edificios.

En The Economist, los arquitectos mostraron gran moderación, demostrando su sensibilidad y apoyo a un área que resistió el impulso del agresivo monumentalismo comercial que invadió otras zonas.

Espacios

El proyecto se forma con tres edificios, uno para la revista, otro para el club y un tercero para viviendas. Los tres se reagrupan en torno a un tranquilo patio central, un poco elevado con respecto a las calles circundantes, siguiendo la pauta del Edificio Seagram de Nueva York.

Boceto de la ubicación del complejo
  • Edificio del Boodle Club

Este tiene su entrada sobre la calle St James. Con forma de polígono irregular tiene cuatro plantas y se ajusta a un módulo de 3.20 metros. El volumen quiere ser armónico con los edificios setecentistas que dieron a la calle un carácter y una proporción “cuadrada”.

  • Edificio de The Economist

Esta torre de 53 metros, en la esquina de Bury con Ryder, desarrolla 15 plantas con igual número de módulos y una subdivisión vertical posterior en la mitad de los mismos.

  • Edificio de viviendas

En este edificio directamente se adopta un módulo de 1.60 metros. Esta progresiva reducción y densificación de las divisiones verticales corresponde a la jerarquía urbana, uso y dimensión de los tres edificios. Se eleva 8 plantas y se ubica en la parte posterior de la torre de 15.

  • La Plaza

A ella se accede desde la calle por unas escalinatas o bien por una rampa. Se extiende por debajo del edificio The Economist en un plano un poco más elevado que las calles que rodean el complejo, ofrece un espacio peatonal previo a las entradas de los edificios y un acceso al parking subterráneo.

Como es característica en la obra del matrimonio Smithson, la ciudad queda fuera de los límites del espacio público interior, pero a diferencia del edificio Robin Hood Gardens, la edificación del Economist ofrece un espacio intermedio al hombre de la calle que puede optar por encontrar en la ciudad su “camino secreto”

Estructura

El edificio The Economist es una continuación de la honestidad estructural y enfoque audaz que caracteriza a sus arquitectos, llevada adelante con gran sencillez.

Cada una de las estructuras de hormigón de los tres edificios, está articulada con remarcados montantes que van desde lo más alto de los edificios hasta el suelo, en el cual ocasionalmente se empotran peraltando las esquinas. Este simple movimiento tiene el efecto de permitir mayor entrada de luz en el complejo, mientras que proporciona la apertura estructural y atenúa el impacto de los bordes filosos.

El edificio de The Economist tiene un módulo estructural diferente para cada torre y una composición independiente de cada uno de los elementos que forman el edificio. Un módulo estructural que configura, se estrella y termina contra la fachada de cada elemento. La estructura de soporte de la plaza quedará forzada con nuevos módulos intermedios que encajen entre los otros.

Los pilares quedan trasdosados exteriormente por unos perfiles de aluminio extruidos, bastante complejos, que enmarcan los tres elementos básicos que conforman todas las fachadas: una ventana de aluminio enorme, doble en las dos torres, simple en el caso del banco, y dos piezas de hormigón prefabricado: una placa que tapa el forjado, el cielo raso y el suelo técnico, un poco a bulto (dejando, por tanto, un antepecho reducido) y un forro del pilar, de un grueso tan enorme que parece un pilar en sí mismo. Este forro marca su carácter no llegando jamás al suelo, apoyado en su parte posterior en una excrecencia del pilar que apenas se ve, dejando un zócalo de aire de más o menos un palmo, indistintamente en las torres, en el banco, en el zócalo bajo la plaza.
Los pilares que soportan el edificio tienen, dentro de su huella en planta, una sección constante y van perdiendo sección en las plantas superiores, donde soportan menos carga. El regrueso necesario para soportar las plantas inferiores se saca fuera del edificio y, por tanto el forro de los pilares, de sección constante, va saliendo del edificio, formando una especie de pirámide muy sutil. El efecto rompe, de un modo casi imperceptible, la monotonía de los edificios en altura.

Materiales

el edificio es de hormigón forrado con hormigón, jugando a ser un edificio metálico, ya que todos los elementos de hormigón al exterior quedan enmarcados por perfiles de aluminio.

En la construcción de los tres edificios se utilizó piedra arenisca de Pórtland, rica en fósiles marinos, conocida como “cucaracha”, la cual reviste a los edificios de una luz especial. Este material poroso, con sus hendiduras crea texturas y reconoce el valor de las construcciones “in situ”.
La estructura es de hormigón armado, con vigas de acero que sirven a la estructura portante. Marcos metálicos y grandes cristaleras conforman sus fachadas.

Los grandes cristales en la fachada del banco pueden llegar a los 18m2, en una sola plancha.

Planos

Fotos

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