Arquitecto
Año de Construcción
1950
Área construida
93 m2
Coste
$5.000 USD
Ubicación
Los Ángeles, California, Estados Unidos
>

Introducción

Koenig construyó esta casa y garaje de 93 m2 para uso propio mientras cursaba el penúltimo año de carrera en la University of California.

Su interés por el acero como material para la arquitectura residencial había surgido en el taller de diseño, a pesar de las reservas de sus profesores. Su escepticismo se debía a su consideración del acero como un material industrial menos adecuado que la madera para la construcción de viviendas.

El proyecto inicial, además de ingenuo, tenía un coste exorbitante. Tras algunas discusiones con industriales de productos como el acero, el vidrio, las puertas correderas y otros, logró racionalizar el coste y reducirlo de los 12.000 dólares estimados inicialmente a 5.000 dólares, presupuesto que le permitió iniciar su construcción.

Una vez finalizada la casa no le había costado más que una casa de madera, construida en condiciones similares y, además, le valió el premio de honor de la revista House and Home.

El éxito de la casa puede juzgarse por la rapidez con que la industria siderúrgica la tomó como un modelo de publicidad. En 1956, la National Steel Corporation de Pittsburg publicó la casa en anuncios a doble página en las revistas Time y Newsweek, citando a Koenig: «La casa es luminosa y espaciosa, y posee toda la solidez, la durabilidad, la calidez, el belleza y la ahorro de costes deseables en la vida moderna. Y el acero lo hace posible.»

Concepto

Al optar por el acero como material de construcción, Koenig, como Raphael Soriano y Charles y Ray Eames, estaba abriendo fronteras e implantando la tecnología industrial en el ámbito doméstico. «Era demasiado inocente en aquella época», le comentó más tarde a Esther McCoy, que entonces escribía en Los Angeles Times Home Magazine, «para darme cuenta de que estaba haciendo algo distinto. Pero tenía sus ventajas. Cuando eres demasiado joven para distinguir entre lo posible y lo imposible, sueles llegar más lejos.»

Espacios

Esta sensación de espacio diáfano se extiende por todo el edificio. Los paneles de acero pintados de gris proporcionan un plano de cubierta continuo ininterrumpido por tabiques. En este volumen aparentemente único, la trama regular de pilares define la entrada, la cocina, los dormitorios y los baños, mientras que en la sala de estar, Koenig suprime el pilar central para crear un volumen de 6×6 metros.

Estructura

La casa está proyectada a partir de una trama estructural de 3 metros. Las zonas comunes se organizan en un rectángulo cerrado de 12×6 metros con un garaje abierto de 3×6 metros que se anexa para formar una planta en forma de L.

La estructura está compuesta por pilares de acero cilindricos rellenos de hormigón de 88 milímetros (llamados pilares Lally), vigas perimetrales de sección en C y una viga central de sección en I.
La viga central de sección en I queda a la vista pero, en vez de subdividir torpemente el espacio, sugiere una separación entre la sala de estar, orientada al patio trasero, y el generoso espacio de circulación que une la cocina y la entrada, en la que Koenig instala su mesa de dibujo.

La elección de un módulo de 3 metros permite un uso económico de elementos prefabricados estándar: ventanas de guillotina y paneles de acero ondulado. Sorprendentemente, la única puerta corredera de vidrio de 6 metros que da al patio trasero costó la mitad que las dos puertas correderas de 3 metros que Koenig había propuesto en su primera versión del proyecto. Koenig subcontrató la estructura, que se levantó en dos días, así como la colocación de la losa de hormigón y la instalación de los servicios, pero realizó él mismo una buena parte de los trabajos semiespecializados, con un coste final aproximado de 10 dólares el metro cuadrado.

Al lado del extremo este de la casa y del garaje anexo, Koenig construyó un muro de contención de hormigón para ofrecer estabilidad lateral a la estructura, y en el otro extremo cerró el espacio con un revestimiento de acero vertical, aislado con corcho y acabado en el interior con contrachapado de haya. Los cerramientos de las paredes laterales son módulos prefabricados: ventanas de guillotina de 1.200 milímetros de ancho y una única puerta corredera de vidrio de 6 metros que se abre al patio trasero, orientado al sur.

Planos

Fotos

La arquitectura se explica mejor en imágenes

¡Síguenos en Instagram!