Centro de Convenciones David Leo Lawrence

Arquitecto
Año de Construcción
1999-2004
Área construida
140.000 m2
Coste
$385.000.000 USD
Ubicación
Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos

Introducción

El Centro de Convenciones David L. Lawrence es un importante símbolo de la ciudad de Pittsburgh. El edificio es considerado el estandarte del desarrollo urbano al que la ciudad aspira.

Pittsburgh siempre ha estado a la zaga de la tecnología moderna con su importante industria siderúrgica, las instituciones de avance educativo hasta las más avanzadas instalaciones médicas. En este marco de excelencia tecnológica se implanta el Centro de Convenciones de Viñoly.

La obra se generó a partir de un concurso internacional desarrollado por fundaciones como Sports y Exhibition Authority de Pittsburgh, la Allegheny County [SEA], y la Southwestern Pennsylvania Convention Center Design Comisión. El objetivo buscado era asegurar que el Centro se convirtiera en un líder de la industria. Este concurso fue el primero para un edificio público en la ciudad en 100 años.

En 1998 se abrió el concurso, para el cual calificaron cinco estudios internacionales, que contaron con cuatro meses para desarrollar el proyecto. Entre las bases a cumplir, el diseño debía ser estructuralmente viable, estéticamente agradable, con sustentabilidad ambiental y de práctico mantenimiento.

En febrero de 1999 se anunció como ganador el estudio del arquitecto Rafael Viñoly. El jurado, cuyo fallo fue unánime por el proyecto de Viñoly, tuvo muy en cuenta el diseño exterior, la integración con el río, su funcionamiento, el aspecto económico de la obra, y por sobre todo su claridad y calidad de diseño para el complejo programa.

El Lawrence es el edificio verde más grande de los Estados Unidos que consiguió una certificación Gold LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, según sus siglas en inglés), desarrollada por la entidad Green Building Council.

La obra sirve como nuevo modelo de edificio super-funcional y estéticamente impactante, demostrando que las construcciones utilitarias de gran escala no necesitan sacrificar funcionalidad o estética y al mismo tiempo ser ambientalmente responsables.

En Pittsburgh es conocido con un insólito nombre: «Tres hermanas», haciendo referencia a un trío de puentes suspendidos, tres delgados vínculos metálicos que se suceden a corta distancia sobre el río Allegheny.

Situación

Se ubica en la ciudad de Pittsburgh, en el condado Allegheny, en Pensilvania.

Pittsburgh también se conoce como “La ciudad de los puentes”, por los numerosos puentes que atraviesan el río.

El edificio se implanta sobre el margen del río Allegheny, en un terreno de 300 metros de largo. En el otro sentido, se extiende 150 metros hacia el sur, hasta encontrarse con la densa trama urbana.

Conecta el área urbana de la ciudad con la rivera, buscando así enriquecer las vistas sobre la rivera Norte y el centro de la ciudad desde sus plataformas, balcones y terrazas, las cuales están localizadas a lo largo del edificio.

Concepto

El proyecto está inspirado en el paisaje característico de la ciudad. La visión ideada en cuanto al diseño, es una estructura que refleje los puentes suspendidos que cruzan los ríos, mientras rinde homenaje a la tradición de excelencia en la ingeniería.

Frente a un contexto tan fuerte, el proyecto no enfrenta estas figuras sino que las toma como musa inspiradora.

Las líneas curvas que dibujan en el cielo los cables de los puentes, inspiraron la suave curvatura de la cubierta, estructurada como un puente suspendido sobre un gran espacio libre. Esa curva asciende desde la costa del río hasta integrarse con los edificios del centro de la ciudad.

El Centro de Convenciones fue construido pensando en el ambiente y la ecología, aprovechando todas las ventajas de su contexto para el ahorro energético.

Espacios

El proyecto está compuesto por un complejo programa que incluyen una sala principal de exposiciones de 23 mil metros cuadrados y otra secundaria de 9.290 metros, 49 salas de reuniones y dos salas de conferencias, un salón de baile de 3.716 metros cuadrados, y 900 plazas de estacionamiento, 730 para el Centro de Convenciones y 160 para el hotel, entre otras cosas.

El esquema funcional es simple. Todo el programa está contenido bajo la gran cubierta de 280 por 96 metros.

La entrada principal se encuentra en un pasaje cubierto, llamado Tenth Street Bypass, que incluye el estacionamiento y genera una conexión visual entre la ciudad y el río, atravesando el interior del edificio.

Los dos grandes espacios de exposición se ubican en planta baja y primer piso. En planta baja, a nivel de la calle, una serie de salas cerradas se suceden hasta quedar interrumpidas por el pasaje. En cambio, el salón principal divisible de planta alta pasa por encima del Tenth Street Bypass otorgando continuidad a las áreas de exhibición.

Sobre la fachada del edificio del lado de la ciudad, se encuentran algunos comercios minoristas en planta baja y salas de reunión y zonas de pre-exhibición en los pisos superiores.

Sobre la fachada del río, una calle separa al centro Lawrence de un futuro parque costero con salas de reunión, un gran bulevar y terrazas abiertas en los niveles superiores.

El bulevar funciona como espina de conexión del programa, relacionando al edificio con el río a través de amplios paneles vidriados, terrazas panorámicas y conexiones físicas que descienden hasta el parque costero.

Ahorro energético

El edificio logra con su estructura ambientalmente inteligente, la maximización de la utilización de iluminación y ventilación natural.

En términos de materiales, la estructura integra una lista de componentes ecológicos incluyendo: pinturas con bajos o nulos impactos para el ambiente y alfombras no tóxicas.

La forma de la cubierta no es un simple gesto sino que su diseño está emparentado con los conceptos verdes que alimentaron al proyecto.

Como si fueran largas cintas, las secciones que conforman el techo se extienden hacia abajo, en dirección al río. Su punto de partida es una hilera de mástiles monumentales, que se elevan por arriba del edificio y que tienen sus bases en el límite sur de las salas de exposición.

En total, el edificio suma quince cables tensados sobre quince mástiles: a la manera de las plataformas de circulación de los puentes suspendidos, las ligaduras que cubren la distancia entre los pares de cables sustentan al revestimiento de acero inoxidable de cada sección de la cubierta.

El acero inoxidable fue elegido por sus cualidades estéticas, durabilidad y bajo mantenimiento. Además, éste rinde homenaje a la herencia del acero en Pittsburgh.

La pendiente de la cubierta aumenta a medida que se eleva desde la terraza hacia los mástiles. Este recurso permite crear corrientes de convección que sirven para ventilar naturalmente al salón de exposiciones. El edificio aprovecha el aire fresco que llega del río, expulsando el aire caliente por la parte superior.

La cubierta está encofrada con 23,000 metros cuadrados de acero inoxidable de 0.6 milímetros de espesor, pesando aproximadamente 136 toneladas.

El acabado de superficie mate no direccional de la cubierta es un acabado no reflexivo, logrado por chorreado abrasivo. Fue producido por J&L Specialty Steel Inc, de Pittsburgh.

Los tragaluces en los cables interiores permiten que la luz entre en el salón de exhibición de la parte inferior, exhibiendo la estructura superior del techo.

Los paneles del techo fueron suministrados en longitudes de 7 metros. Éstos fueron doblados en una extrusión continua la cual fue atornillada a un ensamblaje de compósito que consta de papel de colofonia, a prueba de agua, tableros estructurales OSB y aislamiento rígido sobre una cubierta de acero. Las hojas son sostenidas en su lugar por un travesaño de refuerzo ajustado en la extrusión, el cual actúa como un riel para guiar la expansión y contracción. Cualquier agua que pasa hacia el sistema de techo escurre fuera de las extrusiones en el alero del techo o de la transición de la canaleta. Estos paneles fueron fabricados por la compañía Overly Manufacturing Company, de Greensburg, Pensilvania.

En la base del techo, una canaleta grande poco profunda recolecta todo el escurrimiento de agua. Está fabricada de acero inoxidable 1.2 mm con un acabado semi-reflexivo. Las grandes secciones fueron soldadas en la fábrica, después soldadas en el sitio de trabajo en secciones de 9.1 metros entre las juntas de expansión.

El sistema de protección contra hielo y nieve, el cual está compuesto de ángulos, ménsulas de fijación, tornillos, arandelas y tuercas hechas de acero inoxidable, impide a la nieve deslizarse sobre el borde y dañar la canaleta u otros componentes de la construcción o lesionar a los peatones.

La luz natural es la otra gran figura del centro Lawrence. Domos y paredes de cristal producen luz difusa y una temperatura uniforme, admitiendo luz natural dentro del espacio de exhibiciones y áreas alternas obteniendo así, el 75% del espacio de exhibición iluminado de forma natural. También, persianas o celosías están disponibles para exhibidores que requieren ambientes con poca iluminación. Esta solución arquitectónica, combinada con otras formas de ahorro de energía, dan como resultado el ahorro de un 35% por ciento de la cuota por electricidad cada año.

El centro también ha implementado un extensivo programa de reciclaje que reconoce y mitiga la naturaleza efímera de las exhibiciones y ferias que aloja.

Planos

Fotos

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