Centro Laban
Año de Construcción
2000-2002
Área construida
7.800 m2
Ubicación
Deptford Creek, Londres, Inglaterra

Introducción

El Centro Laban, fundado por el artista húngaro Rudolf Laban hace más de medio siglo es uno de los conservatorios de danza más distinguidos del mundo.
En 1997, las autoridades del Centro convocaron un concurso para elegir el proyecto de la nueva sede.
Los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron junto al artista Michael Craig-Martin, concibieron el proyecto ganador.

Herzog y de Meuron hacen uso del patrimonio industrial de la ciudad, la sustancia material del proyecto. El proyecto considerado como un todo, está imbuido por un sentido de valor, impulsado por los arquitectos, clientes y usuarios.

Situación

Está ubicado en una zona suburbana al este de Londres, de tejido básicamente residencial, a orillas del lado sur del río Támesis, en Depford Creek.

Concepto

El Laban es un edificio que rebosa de ideas artísticas, estructurales, ambientales, sociales y contextuales.
Su concepto principal se basa en la piel independiente que envuelve el edificio y el uso del color.

El centro tiene una clara vocación urbana.
La volumetría del edificio se erige en un gesto que «abraza» sutilmente con su forma a quienes lo contemplan. Esta es una de las intenciones de los creadores de este centro, que intentan potenciar el gesto para convertirlo en una «curva de bienvenida» a través de las fachadas.

Según los proyectistas, la danza lleva implícitas las diferentes ramas artísticas, por eso quisieron que el edificio unificara todas las artes a través del uso del color en su piel: pintura, escultura, arquitectura, actuación y música.

La primera visión del Laban puede resultar muy poco impresionante, ya que parece ser solo otra nave industrial de la zona. Al acercarse, se vuelve más interesante. Tiene pocas aberturas, la mayoría a nivel de planta baja y los muros están sutilmente curvados en planta.

Fachadas

Destacan especialmente en el edificio, sus fachadas multicolores. Están compuestas por paneles de vidrio translúcido o transparente, diferenciando las funciones de los espacios donde se encuentran.
Unos paneles de policarbonato de color se ubican sobre los de vidrio, sirviendo como escudos protectores del sol y los reflejos además de contribuir al ahorro energético.

Las fachadas no mantienen un color estable sino que cambian según la incidencia de los rayos solares, transformando su color en verde claro, turquesa, amarillo o magenta.

La piel exterior puede tanto espejar los estados del tiempo como dejar ver las actividades que se desarrollan en el interior del edificio.

La piel exterior de policarbonato laminado está separada de la estructura del edificio por una zona de aislamiento térmico y acústico, con respiraderos por encima y por debajo.

Todas las ventanas que interrumpen el policarbonato son de vidrios espejados.
Durante el día, esas ventanas opacan las visuales hacia el interior a los transeúntes, resguardándolo del contexto. En el estudio de danzas la luz que pasa a través del policarbonato proporciona un constante cambio de telón colorido a los muros de vidrio translúcido.

De noche, el Centro Laban actúa como un faro que esparce su luz hacia los jardines públicos y el entorno, transformando el paisaje. Las luces de los salones de danzas vuelven transparente al revestimiento, revelando las actividades que se desarrollan en el interior.

Espacios

El Centro se divide en tres plantas de casi 90 metros de largo por 60 de ancho. Está organizado en base a dos circulaciones paralelas, una pública y otra privada que atraviesan toda la planta y culminan en una gran ventana que proporciona una vista clave del entorno.
Estas circulaciones forman una cuña, creando espacios estancos de reunión.

Dos escaleras en espiral toman los tres niveles del edificio, transmitiendo la idea de movimiento y danza. Estas escaleras toman gran importancia dentro del edificio, desarrollándose como gigantescas perforadoras. Su color negro y su superficie de concreto contrastan con el brillante acabado de los demás muros. La importancia de estos volúmenes se puede apreciar ya desde el hall de acceso, donde se levanta como un pórtico de entrada.

Ocupando el centro del edificio se encuentra un teatro con capacidad para 300 personas. Un sistema de rampas envuelve el teatro, facilitando la circulación del público. En la planta intermedia hay una biblioteca con archivo y otro teatro con 100 asientos. El piso superior se completa con los estudios y las grandes salas de ensayo, que son iluminados del lado de donde viene la luz de la doble piel. En los otros lados de los salones hay espejos de cuerpo entero, interrumpidos solo por ventanas ocasionales para ver los bailarines en movimiento.

El edificio tiene dos patios internos de diferentes profundidades que aportan la dosis de luz necesaria para los sectores internos y contribuyen a la comunicación visual y la orientación espacial. Un patio tiene planta rectangular y sección en L invertida mientras que el segundo toma proporciones cuadradas.

Planos

Fotos

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