Cervecería y Maltería Quilmes
Año de Construcción
2003-2004
Área construida
3.500 m2
Ubicación
Buenos Aires, Argentina

Introducción

La empresa Quilmes tiene más de un siglo de historia en Argentina, comenzando a funcionar en 1888 como un negocio familiar. Su crecimiento en la zona fue un factor decisivo para la expansión misma de la localidad, que con el tiempo y el progreso de la cervecera fue llamada la “ciudad industrial”, cuando por los años 30 los progresos tecnológicos la encaminaron por un incansable crecimiento. A través de los años, se convirtió en la marca dominante en el mercado nacional.

Actualmente, tiene plantas en Quilmes, Zárate, Tres Arroyos, Corrientes, Tucumán y Mendoza.

En 2003, los directivos encomendaron a los arquitectos Federico Aja Espil y María Cobelo, proyectar un nuevo edificio en cuatro viejos galpones de la planta de la Cervecería y Maltería Quilmes, utilizados antiguamente como vestuarios y zonas de estibaje.

El Estudio presta servicios de arquitectura a la empresa desde el año 1998, realizando todas las remodelaciones de los edificios con destino de oficinas en la planta de Quilmes, junto con los espacios exteriores y el acceso al conjunto. Este proyecto ha sido el último construido con el fin de albergar las oficinas y la Dirección General.

Situación

La planta se ubica en la localidad de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires.

El sector destinado a la implantación de este edificio correspondía a los antiguos vestuarios y zonas de estibaje paletizado de Quilmes. Las cuatro naves se disponían con una fuerte impronta en el terreno, partiendo de la calle 12 de Octubre para concluir 200 metros más adelante en la planta de embotellamiento.

Concepto

La empresa comitente, planteó como condicionante, mantener la fachada que da a la calle 12 de Octubre, contando con un área libre para desarrollar el edificio y espacios abiertos de 80 metros por unos 60 metros.

Con esta premisa, se desarrolló un diseño donde interactuaran la historia del edificio y la actualidad, conservando su valor iconográfico, tratando de que la memoria no se limitara a simples referencias, sino que estuviese presente en la vida cotidiana del edificio.

La decisión de los arquitectos fue conservar dichos galpones y recostar las nuevas oficinas sobre la calle 12 de Octubre, dejando entre éste y la continuidad del galpón, un espacio verde.

Se trata de una idea muy sencilla, con un trabajo de ingeniería muy elaborado. Una pared de vidrio sostenida con una compleja estructura de aluminio.

La intervención da como resultado una integración de pasado y presente, de la nueva tecnología con las viejas estructuras de las naves.

Espacios

El proyecto interrumpe transversalmente la disposición de las cuatro naves existentes, a la que trata como a un espacio único. Esta distribución se despega de la fachada de la calle 12 de Octubre (orientación N-NW) generando así en la planta un gran patio que tamiza la relación entre calle y edificio. La fachada en la que se mantuvo la apertura del viejo aventanamiento, cumple a la vez la función de filtro de luz y sonido de las nuevas oficinas. Entre ambas, el gran patio frontal, está subdividido por las salas de reuniones, ubicadas en coincidencia con el centro de cada una de las naves originales. Sobre la otra cara del edificio (orientación S-SE) el entresuelo da paso a una doble altura donde se ubican las rampas de intercomunicación entre ambos niveles. Estas rampas permiten llegar caminando al segundo piso a la vez que se disfruta del espacio exterior: un bosque con diferentes especies arbóreas separado del edificio por una enorme pared, materializada totalmente en vidrio.

Para solucionar el problema de exceso de luz por la amplia superficie vidriada, se agregó un alero de un metro aproximadamente.

Estructura

Normalmente para una obra de este tipo, se utilizan estereo estructuras. Sin embargo, los arquitectos optaron por el particular diseño de una tenso estructura, sin soldaduras, sostenida por cables tensores. Esto requirió de un elaborado trabajo de ingeniería.

Lo llamativo de la obra es su estructura tan fina que apenas se ve, es puro vidrio. Para lograr que no tuviera soldaduras se trabajó con esferas en fundición de aluminio.

La estructura está compuesta por esferas de aluminio de aleación, que funcionan como elementos de unión de tubos y cables tensores. Las esferas están torneadas y agujereadas para encajar los tubos, que calzan con un sistema especial de bulones, y para pasar los cables de acero galvanizado. Los tubos trabajan verticalmente como columnas y horizontalmente como vigas. Luego se hacen vinculaciones en el vano libre, es decir, que se cruzan, dándole rigidez a la estructura. La idea de utilizar estas esferas surgió a partir de un cilindro trefilado de aluminio, que se llama camlot, producto de Aluar que se utiliza para hacer bulones de aluminio. Para vincular la tenso estructura y el vidrio se utilizaron herrajes de frente suspendido, que toman a cada paño en sus cuatro esquinas con tornillos.

Lo más problemático de la tenso estructura fue alinear los 80 metros de vidrio.
Para trabajar en el alineado de la tenso estructura se utilizó un nivel láser, elemento que se usa para topografía, da los puntos principales y además, da una lectura digital. Después se trabajó con un láser que da un plano horizontal y la altura de las bases donde van asentadas las columnas principales de la estructura. El equipo tiene en 150 metros un error de ± 1.3 mm. Y el puntero láser en 100 metros da una diferencia de ± 1 mm.
Ya con la tenso estructura alineada, y para que quedaran alineados los vidrios, se utilizó un burlete de silicona, fabricado especialmente para esta obra. Se sellaron todas las juntas perimetralmente, lo que permitió que quedará bien terminado.

El tiempo de montaje de la tenso estructura fue de 65 días.

Materiales

Inicialmente, el proyecto era hacer una estructura de tensores de hierro sin soldaduras, con encastres, bulones y tuercas. La empresa Gut Metal propuso hacer la tenso estructura de aluminio para que no tuviera mantenimiento. El acero inoxidable se descartó por su elevado costo.

La propuesta de trabajar con aluminio atrajo a los arquitectos, ya que como material tiene un comportamiento más noble que el hierro, en su mantenimiento, en su oxidación.

Si bien la idea era hacer todo de aluminio, inclusive los cables tensores, se utilizaron cables de acero, por eso es una tenso estructura, está tensada. El cable de acero da un aspecto muy esbelto, mientras que en aluminio las varillas hubiesen sido un poco más gruesas.

Los cables de acero utilizado, tienen un proceso de cadmiado, tratamiento que se le da al cable para que cuando se junte con el aluminio no se produzca el bimetal corriente galvanica. Por otro lado, el cable de acero al ser tejido, tiene una relajación por la cual se va estirando y requiere tensarlo cada seis meses o un año.

Las esferas de fundición de aluminio tienen 76 milímetros de diámetro.

Los vidrios utilizados son cristal Float verde de VASA, suministrados por Química Kalciyan. Se colocaron 200 paños de 2×2 metros con 10 milímetros de espesor.

Planos

Fotos

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