Cripta de la Colonia Güell

Arquitecto
Ingeniero
Eduardo Goetz
Diseñado en
1898
Año de Construcción
1908 – 1914
Reformado en
1939 - 1956 - 1999 - 2003
Ubicación
Eusebi Güell

Introducción

En 1898 el conde Güell encargó a Antoni Gaudí la construcción de un recinto religioso para los trabajadores de la Colonia obrera que lleva su nombre, en la localidad catalana de Santa Coloma de Cervelló.

Gaudí comenzó su construcción en 1908, aplicando por primera vez de forma unitaria todas sus distintivas innovaciones arquitectónicas y aunque nunca se terminó, el proyecto sobre el cual el propio arquitecto dijo que de haberse finalizado hubiera sido “una maqueta monumental de la Sagrada Família”, está considerada una de sus obras maestras. La Cripta fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en julio de 2005.

Historia

Eusebi Güell encargó a su amigo y protegido la construcción de una iglesia para la colonia, dejando al arquitecto libertad total tanto para el diseño como para el plazo de finalización, fue un encargo sin ningún tipo de límites, incluyendo el económico.

Gaudí realizó numerosos estudios hasta el comienzo de la construcción en 1908. El proyecto original consistía en una iglesia de planta oval distribuida en 4 niveles, rematados con torres de diferentes tamaños y un ciborrio central de 40 m de altura, pero éste no llegó a finalizarse. En 1914 los hijos de Güell, decidieron no seguir financiando la obra y el proyecto fue abandonado. La única nave que se llegó a construir, perteneciente a la Cripta, fue bendecida por el obispo de Barcelona en 1915.

Restauraciones

Después del asalto y deterioro de que fue objeto durante la guerra civil española (1936) la Cripta fue objeto de numerosas restauraciones.

Procesos construcción
  • 1939 – En este año fue objeto de la primera restauración para poder ser utilizada como almacén.
  • 1956 – El 20 de Julio de 1955 se convirtió en parroquia, con la bendición del obispo de Barcelona Gregorio Modrego y en 1956 Isidre Puig Boada fue el encargado de restaurar el altar consagrado a la Virgen de Montserrat.
  • 1999 – 2003 – Se construyó una nueva terraza para evitar filtraciones.
  • 2002 – En este año se dio comienzo a la más polémica de las intervenciones realizadas en la Cripta, argumentando que en los trabajos de restauración no se había respetado la voluntad de Gaudí, además de haber malogrado numerosos elementos estructurales originales. La restauración fue realizada por la Diputación de Barcelona y los Ministerios de Cultura y Fomento y estuvo a cargo del arquitecto Antoni González Moreno-Navarro.

En 2004 se publica un manifiesto promovido por reconocidos nombres de la cultura y la arquitectura como Antoni Tàpies, Ricardo Bofill, Perejaume, Juan José Lahuerta, Carme Pinós, Benedetta Tagliabue, Xavier Rubert de Ventós o Beth Galí, entre otros, basando su queja en que el espíritu de esta intervención entra en conflicto con lo que debería significar una actuación en una obra considerada patrimonio de la humanidad, haciendo gala de una prepotencia que se materializa en el uso de soluciones y materiales ajenos al espíritu Gaudiniano.

Situación

La Colònia Güell es una pequeña colonia de trabajadores situada junto a la fábrica textil de Eusebio Güel, en la calle Claudi Güell, 08690 Santa Coloma de Cervelló, comarca del Baix Llobregat, localidad catalana ubicada a 20km de Barcelona, España. Su emplazamiento en una pequeña colina arbolada estaba en el camino entre la estación de tren y el núcleo habitado.

La Colonia ocupaba unas 30 hectáreas de las 160 pertenecientes a la finca “Can Soler de la Torre” propiedad del padre de don Eusebi y su construcción respondió al interés de alejarse de los conflictos sociales que en 1860 existían en la ciudad, construyendo las casas de los obreros alrededor de la fábrica y dotando al lugar de todos los servicios, entre ellos una iglesia.

Concepto

En la Cripta de la Iglesia inacabada Gaudí plasmó todo su ingenio creativo y sirvió de laboratorio y precedente para los planteamientos constructivos y formales de la arquitectura que aplicaría en la Sagrada Familia, sobrepasando todos los límites establecidos en el mundo de las formas en el siglo XX y convirtiéndose en motivo de estudio para futuros arquitectos e ingenieros de todas partes del planeta.
La gran fuerza expresiva de la cripta es el resultado de una serie de características innovadoras en la estructura, junto con el uso audaz de elementos constructivos, años antes de su uso en la moderna arquitectura de vanguardia.

Proyecto

Dentro del concepto que Gaudí tenía de las estructuras orgánicas, la naturaleza muestra las formas más adecuadas para cada construcción, reflejadas en formas geométricas regladas como el paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide. Siguiendo estos conceptos desarrolló su proyecto, un edificio exento que se fusiona con las rocas de la colina en la parte donde se ubica el altar.

A la Cripta, orientada hacia el norte, se accede atravesando un pórtico semi oculto en el desnivel del terreno, una pequeña colina algo separada tanto de las casas como de la fábrica, de este modo el acceso se funde con la naturaleza. Para el templo finalizado, Gaudí había recurrido a las formas y materiales del entorno, ayudado por una policromía de tonos verdes como las copas de los pinos que lo rodeaban, luego azul como el cielo, para terminar en blancos y dorados en la parte más altas del campanario, evocando las nubes y el sol. Esta policromía de colores además de la inmersión del arquitecto en los conceptos orgánicos y naturales, es también la representación del camino de la vida cristiana, desde las penumbras del infierno hasta la luz de Dios. Una vez atravesado el pórtico, unos escalones conducirían al interior del recinto.

Interior

En el espacio interior se vuelven a repetir las columnas inclinadas en una secuencia que bordea el espacio dedicado a los fieles, separándolo de los deambulatorios laterales. Al frente se ubicó el presbiterio con un único altar y un techo abovedado en el que destacan los nervios que parten de las arcadas de la pared para unirse en el centro de la bóveda. En todo el recinto se combinan materiales y formas que funden el desarrollo estructural con el escultórico.

Las obras que comenzaron en 1908 fueron paradas en 1914, cuando la cripta estaba casi terminada y la familia decidió no seguir financiando el proyecto. Todos los planos y maquetas quedaron en la caseta de los obreros hasta que fueron destruidos durante la Guerra Civil española, en 1936.

El campanario se ubicó en el espacio abierto de una de las torres de la iglesia que no se llegó a construir.

Estructura

El uso de arcos catenarios en su estructura ofrece originales soluciones que sintetizan la relación entre el planteamiento estructural, las técnicas constructivas y las formas arquitectónicas.

Al simplificarse mediante estos arcos el problema de las cargas, no fue necesario recurrir a los característicos contrafuertes, arbotantes o paredes maestras y se pudieron levantar los muros exteriores con forma paraboloide para fusionarse con el entorno natural. En el pórtico de acceso se colocaron 11 columnas inclinadas en diferentes direcciones, algunas de piedra, otras en espiral de ladrillos, tratando de emular los troncos de los pinos que le rodean. Éstas conectan el suelo con la ondulada superficie del techo atravesada por diversos nervios de unión.
El uso general de los materiales demuestra un “monolitismo” acorde a la etapa naturalista por la que atravesaba Gaudí en esos momentos, las columnas están formadas por la yuxtaposición de tres piedras rústicas y mediante la observación de los arcos, nervios, bóvedas y dinteles se pueden apreciar los elementos constructivos.

Estas soluciones constructivas permiten un interior estéticamente rico y lleno de simbolismos ornamentales como las columnas inclinadas talladas en piedra, con bases y capiteles de bloques monolíticos devastados de tal modo que no alejan demasiado a la roca de su estado primitivo. La inclinación de estas columnas responde a la misma dirección que las resultantes de las cargas que inciden sobre ellas pudiendo de este modo eliminar los contrafuertes y arbotantes. Las columnas laterales son más robustas que las centrales pues se habían preparado para soportar las plantas que se iban a construir encima. El techo cuenta con 200 nervios de ladrillo, de distribución radial, convergiendo en dos claves de bóveda unidas por arco.

Método constructivo

Modelo estereostático

El revolucionario método aplicado por Gaudí en la Cripta de la Colonia Güell y en la Sagrada Familia ha hecho que sea considerado a la vez “artista y científico” de la arquitectura, siendo comparado con Van Gogh por la expresión del color, con Leonardo da Vinci por su continua invención o con J.S. Bach por la perfección técnica y simbólica.
Gaudí dedicó 10 años al estudio del proyecto para la Cripta.

Colgada del techo de una de las casetas de los empleados desarrolló una maqueta estereostática (maqueta polifunicular) que le permitió elaborar un nuevo método para el estudio estructural y su resistencia, construida con cordeles y saquitos rellenos de perdigones. Con una planta para la iglesia a escala 1:10 realizada en madera los cordeles colocados encima le permitieron definir la ubicación de los pilares, los arcos y las curvas, cubriendo con una tela lo que serían las paredes y las bóvedas. Gaudí realizaba fotos desde abajo hacia el interior de los espacios resultantes y desde diferentes ángulos que luego pintaba y de este modo podía componer las secciones y alzados del edificio.

Materiales

Para la construcción de la Cripta se utilizaron ladrillos recocidos, piedra, cerámicos, madera, hierro y vitrales.

Gaudí utiliza ladrillos recocidos en los muros y algunas columnas. Estos “mahones” son utilizados con el doble propósito de abaratar costes y darle a la iglesia una apariencia y color únicos.
En el exterior la combinación de ladrillos oscurecidos y piedra basáltica de Castellfullit de la Roca en la parte baja de los muros, adopta formas paraboloides recorridas por ventanas con coloridos cristales en forma de alas de mariposa que canalizan la luz en el interior. La utilización de estos materiales ayuda a que el edificio se mimetice con el entorno.
A media altura los muros continúan con ladrillo rojizo adaptándose a los tonos del bosque en otoño.

El acceso a la Cripta se realiza cruzando una puerta de piedra de sillería sobre la cual una composición de coloridas cerámicas representa las cuatro virtudes cardinales, la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la Templanza, cada una de ellas con su correspondiente símbolo.

Las 22 ventanas, con forma hiperboloide, se abren hacia el exterior por segmentos que recuerdan los pétalos de una flor o las alas de una mariposa y están rodeadas con coloridas cerámicas y formas simbólicas al igual que los techos del pórtico exterior donde aparecen las cruces en forma de aspa de San Andrés, el crismón trinitario, o monogramas con las letras X y P, entre otros.

Algunas columnas fueron levantadas con ladrillos en diferentes capas y tirabuzones, otras con piedra. Éstas últimas no difieren mucho de los monolíticos bloques de piedra que se pueden hallar en la naturaleza, son de apariencia rústica, poco devastadas, y sólo insinúan una base, un fuste y un capitel, secciones unidas con plomo para solventar los problemas de dilatación. En el pórtico se ha levantado una columna oscura de basalto que se abre en brazos con movimiento helicoidal con apariencia de palmera.

Los bancos de madera que aún se conservan en la cripta fueron diseñados por el propio Gaudí, al igual que la pila bautismal realizada con grandes conchas marinas procedentes de Filipinas.

Planos

Fotos

Fotos WikiArquitectura (Julio 2015)

Otras fotos

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