Año de Construcción
2002
Ubicación
Plaza de las Naciones Unidas, Buenos Aires, Argentina
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Introducción

Floralis Genérica es la primera escultura con movimiento de Argentina, obsequiada a la ciudad de Buenos Aires por su autor, el arquitecto Eduardo Catalano, siendo inaugurada el 13 de abril de 2002. Para esta ocasión se remodeló la plaza donde se implantó, con el ánimo de contribuir a la estética de la ciudad.

La idea surgió un atardecer de verano, cuando trabajando en su jardín de invierno, notó que una gran flor roja de la especie Hibiscos comenzaba a cerrarse. Sin saber por qué, dibujó una flor geométrica. Catalano cuenta que hacía tiempo deseaba crear una estructura móvil que se abriera, se cerrara o se expandiera. Florales Genérica, es ese proyecto hecho realidad.

De acuerdo a su mentor, el nombre de la obra se adoptó porque es ley de la flora nombrar sus especies en latín. Floralis, significa que pertenece a la flora, y en consecuencia a las flores. Genérica, por su parte, deriva del concepto de género e indica que representa a todas las flores.

La concreción de la obra demandó dos años y medio y se calcula que tuvo un costo total que ronda entre los 4.5 y los 6 millones de dólares. Su funcionamiento tiene un costo mensual de 12 mil pesos.

Poco después de la inauguración, en septiembre del mismo año, la fundación privada Tetra Pak asumió el padrinazgo de la escultura, haciéndose cargo de los gastos operativos y de su mantenimiento, así como del cuidado de la plaza donde está instalada. También organiza eventos culturales y artísticos con fines solidarios destinados a los comedores comunitarios.

Situación

La escultura se encuentra en la Plaza de las Naciones Unidas, sobre la Avenida Figueroa Alcorta, en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Fue ubicada sobre un predio de cuatro hectáreas, rodeado por una frondosa arboleda, con senderos sinuosos sobre tierra esculpida que se acercan y alejan brindando diferentes perspectivas del monumento, y un espejo de agua de 44 metros de diámetro que se desborda en cascadas y en cuyo centro la flor se ubica.

Frente a la plaza se encuentra el edificio de ATC y la Facultad de Abogacía.

Concepto

Se trata de una flor geométrica concebida a gran escala, que mira en dirección al cielo, extendiendo hacia él sus seis pétalos. El autor expresó que simboliza la esencia de la naturaleza en una ciudad particularmente furiosa. “Todas las ciudades tienen su símbolo urbano. Pero son estáticos, nunca cambian de expresión. Carecen de una voz que llene el silencio poético de la ciudad. Es mi esperanza que esta flor llene el silencio poético de Buenos Aires”.

Su principal característica es la movilidad de los pétalos, que se abren y cierran con el día y la noche. Es una síntesis de todas las flores y es a la vez una esperanza que renace cada día al abrirse. Esta flor de concepción tridimensional y tecnológica, es el símbolo y foco de una “obra ambiental”.

Catalano se ha referido de este modo a su obra: ”……Elegí la Plaza de las Naciones Unidas por ser un espacio verde, generoso y libre de caos arquitectónico. Un espacio sereno. A la vez, evité construir un objeto como son los símbolos urbanos. Mi objetivo fue concebir un entorno completo que abarque toda la plaza. Un espacio definido por su frondosa arboleda, la tierra esculpida con formas geométricas, rampas, senderos, un espejo de agua de 44 metros de diámetro, desbordándose en cascadas, y un foco Floralis Genérica con sus movimientos, continuos cambios de imágenes ambientales que se reflejan en sus pétalos brillantes…”

Estructura y Funcionamiento

Está íntegramente realizada en aluminio y acero inoxidable. Posee seis pétalos de 20m de altura y cuatro estambres. Alcanza los 25 metros de alto, pesa 18 toneladas y está rodeada por una fuente de agua de 44 metros de diámetro. Con los pétalos cerrados, mide 16 metros de diámetro, mientras que al abrirlos alcanza los 32 metros.

Los movimientos de la obra son controlados por un sistema hidráulico y por células fotoeléctricas que regulan en forma automática la apertura y el cierre en horarios predeterminados, con movimientos que duran 15 minutos cada vez.

La flor permanece dormida en la oscuridad de la noche emanando de su interior un resplandor rojo para renacer abierta en la mañana del día siguiente. Se abre todas las mañanas a las 8 y se cierra al ocaso, en un horario que cambia según la estación del año. También cierra sus pétalos para protegerse cuando la velocidad del viento supera, durante 60 segundos, los 80 kilómetros por hora.

Hay cuatro noches especiales en que los pétalos quedan abiertos: 25 de Mayo (Día de la Revolución de Mayo), 21 de Septiembre (Día de la Primavera), 24 de Diciembre (Nochebuena) y 31 de Diciembre (Fin de Año).

Se hicieron muchas pruebas en una fábrica de aviones en la provincia de Córdoba durante su construcción. Cálculos de estructura, resistencia en un tubo de viento como si fuese un avión. Los pistilos de la flor tienen una aleación aeronáutica de aluminio, y están revestidos de acero inoxidable.

Posee sistemas de iluminación externa de la flor, del fondo de la fuente y de los senderos peatonales. El tiempo promedio (tomando invierno y verano) de encendido diario es de cinco horas. Sincronizadamente con el cierre de sus pétalos, se encienden doce proyectores con lámparas halógenas rojas que proyectan su color sobre la superficie interior de los mismos.

  • Iluminación interna de pétalos y pistilos: 12 reflectores de 150 Wats y 2 de 400 Wats, ambos con lámparas de descarga de mercurio.
  • Iluminación externa de pétalos y espejo de agua: 36 reflectores sumergibles con lámparas PAR de 300 Wats y 12 Voltios.
  • Iluminación de la cascada del espejo de agua: 30 reflectores para intemperie con lámparas PAR de 300 Wats y 12 Voltios.

Fotos

Fotos WikiArquitectura (Mayo 2014)

Otras fotos

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