Gran Palacio de las Bellas Artes

Decorador
Georges Récipon
Diseñado en
1894-1897
Año de Construcción
1900,
Reformado en
1993, 2001-2008
Altura
60 m
Ancho
200 m
Longitud
240 m
Pisos
2
Área (huella)
72.000 m2
Volumen
450.000 m3
Coste
24 millones de francos
Ubicación
París, Francia

Introducción

Vista panorámica de la exposición

El nombre original del Gran Palacio de las Bellas Artes es Grand Palais des Beaux-Arts, aunque también es conocido como Grand Palais des Champs-Elysées debido a su ubicación junto a esta famosa avenida. También se le suele llamar simplemente Grand Palais, el Gran Palacio.

El proyecto del Gran Palacio de las Bellas Artes surge a raíz de la Exposición Universal de 1900 realizada en París, Francia. Para conseguir que este evento fuera impactante e inolvidable se realizó en 1894 un concurso de ideas. De éste surgió la iniciativa de crear una avenida que uniría los Campos Elíseos con la explanada de los Inválidos, que actualmente se llama la Avenue des Invalides, y de construir un puente que uniría las dos riberas del rio Sena, el Puente Alejandro III.

En cuanto a la arquitectura, surgieron para este evento los proyectos del Gran Palais y del Petit Palais. Ambos de ubicarían en la nueva avenida, uno frente al otro. La exposición tenía por lema “El esplendor del arte francés por la República de Francia”. Éste quedó grabado en la fachada del Gran Palacio a modo de inscripción conmemorativa. Ya que no se lograba llegar a un consenso sobre la propuesta ganadora del concurso, abierto tan sólo a arquitectos franceses, y dado que la organización quería el mejor resultado posible, dado que desde la arquitectura debía mostrarse el lema de la exposición, se acabó por hacer un nuevo proyecto inspirado en las diferentes propuestas del concurso.

Es por esta razón que el Gran Palacio de las Bellas Artes cuenta con cuatro arquitectos responsables de su creación. En 1896 la parte principal del edificio, que da frente a la actual Avenue Winston-Churchill, se puso a cargo del arquitecto Henri Deglane (1855-1931). La parte intermedia, incluyendo el Salón de Honor, estuvo en manos de Albert Louvet (1860-1936). La parte posterior, hoy en día el Palacio del Descubrimiento, le Palais de la Découverte, fue encargada a Albert Thomas (1847-1907). Finalmente fue Charles Girault (1851-1932) quien coordinó todas las partes del proyecto además de encargarse del diseño del Petit Palais.

El Grand Palais se ubicó en el mismo lugar donde estuvo el Palacio de la Industria construido para la Exposición Universal de 1855, demolido para dar cabida al nuevo Gran Palacio de las Bellas Artes.

Tras todos estos preparativos, quedaba poco tiempo para la construcción del proyecto, que debía estar listo para el momento de la inauguración de la exposición. Así en la primavera de 1897 se empezó la demolición del Palacio de la Industria (desaparecido por completo en 1899) y se comenzaron las obras del Gran Palacio de las Bellas Artes, divididas en tres equipos que avanzaban cada uno por una parte del proyecto. Para el año 1900 ya se tenía a 1500 trabajadores en la obra, ultimando los detalles y sobreponiéndose a los imprevistos de la obra para tenerla a punto en el momento preciso. La historia tuvo un buen final, ya que la gran construcción abrió sus puertas puntualmente el día de la inauguración del evento internacional, el 1 de mayo de 1900.

El éxito de la empresa fue rotundo y los visitantes se deshicieron en palabras de admiración para la obra y sus creadores. Tras la Exposición Universal de 1900 este espacio acogió eventos de todo tipo. En 1905 albergó el Salón de Otoño, el Salon d’Automne, y exposiciones de Matisse, Braque y Derain que dieron lugar al nacimiento del fauvismo.

Soldados entrenando durante la Primera Guerra Mundial

Pero el Grand Palais no fue siempre un espacio del arte. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se convirtió en un hospital donde los convalecientes recibían cuidados mientras los soldados ya recuperados se entrenaban en la nave, la Nef, para volver al campo de batalla.

Entre 1940 y 1943 el edificio tuvo que someterse a unas obras de consolidación debido al cambio freático del terreno en el que se asienta. Sin embargo, aún le esperaba algo peor al edificio. Durante la liberación de París el 23 de agosto de 1944 se declaró un incendio en su interior que hizo que el techo de la nave se derrumbara y que los pilares se deformaran. Por suerte, eso sí, no hubo que lamentar ninguna víctima mortal.

En 1975 se dio el estatus de monumento histórico a la nave, el elemento más icónico del edificio. En 1993, durante la exposición “Diseño, el espejo del siglo”, cayó un remache de la estructura de la claraboya, poniendo de manifiesto la mala conservación de ésta y obligando al cierre del edificio. En el año 2000 por fin se reconoció como monumento histórico todo el conjunto del edificio, cosa que propició que el estado lanzase un proyecto de restauración para todo el monumento. Entre 2001 y 2004 se llevaron a cabo los trabajos de puesta a punto del edificio, empezando por sus cimientos, siguiendo por su armazón metálico y las cuadrigas de Récipon, para acabar por la bóveda de vidrio y el techo. La restauración de la fachada se llevó a cabo entre 2005 y 2008, abriendo el espacio otra vez al público en el año 2005.

Desde el año 2008 se siguen empleando esfuerzos en la conservación de esta maravilla arquitectónica. Éstos no solo se concentran en el mantenimiento de ésta sino en la ampliación de sus espacios para dar cabida a la multitud de eventos que en ella se llevan a cabo.

  • La Rotonda de Alejandro III, restaurada en 2010, se usa hoy en día como entrada al restaurante MINIPALAIS y al cine MK2 Grand Palais, dando también entrada a la Nave, la Nef.
  • La Rotonda de la Reina se usa como zona de recepción para los colaboradores de la dirección del Grand Palais.
  • La Logia Sureste también se ha restaurado y es un lugar espléndido en donde pasear en verano.
  • La Galería sureste tiene una superficie de 700 metros cuadrados y un techo de vidrio a 11 metros de altura. Se inauguró en 2011 con la celebración de la exposición “Game Story”, Historia de los videojuegos.
  • El Salón de Honor fue reabierto al público en 2012 con actuaciones de la Comédie-Française.

Eventos

A lo largo de su historia el Gran Palacio ha acogido numerosos eventos culturales. Cada año acoge unos 40 eventos y unos dos millones de visitas. Ya en un inicio el Palacio fue el emplazamiento de celebraciones de todo tipo. Durante la exposición de 1900 se llevaron a cabo en sus instalaciones exposiciones de pintura, conciertos en la sala de honor que se sitúa detrás de la escalinata, concursos de hípica en el exterior a donde llevaban los caballos por unas rampas que comunicaban el exterior con los sótanos del palacio, etc. También ha sido escenario de manifestaciones oficiales de la III República Francesa. Actualmente acoge eventos de todo tipo, por ejemplo: salones de arte, exposiciones comerciales, conciertos, espectáculos de circo, congresos, desfiles de moda, fiestas, etc. Algunos de los eventos que ha acogido son:

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Salones artísticos

  • Salón de artistas franceses (1901).
  • Salón de artistas independientes (1901).
  • Salón de la Sociedad Nacional de Bellas artes (1901).
  • Salón del Orientalismo (1901).
  • Salón de los pintores, los grabadores y los litógrafos (1901).
  • Salón de la Unión de las Mujeres pintoras y escultoras (1901).
  • Salón de Otoño (1903 a 1993).
  • Salón de las Artes aplicadas (1925).
  • Salón de Arte de París (2006).

Salones técnicos

  • Salón del automóvil (1901 a 1961).15
  • Salón de maquinaría agrícola y hortícola.
  • Exposición Internacional de la Locomoción Aérea (1909 – 1952)

Salones comerciales

  • Salón de las artes domésticas, el antiguo Salón de los aparatos de uso doméstico (1926-1960, excepto en los años 1940-1947).
  • Salón del Hábitat.
  • Salón de la Calidad francesa.
  • Salón de Francia Exótica (en 1939 y 1940).
  • Salón de la Infancia.
  • Feria de París.
  • Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC).
  • Feria del libro (1981-1991).
  • Salón de la música clásica y del jazz (Musicora).

Acontecimientos puntuales

  • Concursos y presentaciones del «Salón de la Sociedad hípica» ( 1900-1937).
  • Exposiciones de las colonias.
  • Conciertos, espectáculos de circo, de música, congresos, desfiles de moda y fiestas de todo tipo.

Además del Gran Palacio en sí mismo, también se celebran eventos en los espacios anexos del Palacio del Descubrimiento y las Galerías Nacionales del Gran Palacio.

Otros usos que el Gran Palacio de las Bellas artes ha tenido

Desfile de Chanel

  • Durante la Primera Guerra Mundial se utilizó de cuartel y de hospital para las tropas.
  • Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió un bombardeo. Más tarde fue empleado como aparcamiento para vehículos militares. Durante la liberación de los nazis, parte del “paddock” y la galería noroeste sufrieron un incendio.
  • Sirvió como oficina de aduana.
  • Se utilizó para llevar a cabo talleres de arquitectura a parte de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de Francia. A partir de 1968 se convirtieron en una parte pedagógica de la escuela de arquitectura.
  • La Unión Europea de Radiodifusión de estudios germánicos y eslavos tuvo su sede de la Universidad de la Sorbona aquí.
  • Ha incluido un restaurante universitario.
  • Ha dado alojo a La Dirección Regional de Asuntos Culturales (DRAC), de Ille de France.
  • Acoge parte de las oficinas de la Misión del patrimonio fotográfico.
  • Incluye oficinas y viviendas para funcionarios.
  • Cuenta con un aparcamiento subterráneo.
  • Alberga la comisaría del Distrito VIII encargada de la vigilancia del Palacio del Elíseo.

Situación

El Gran Palacio de las Bellas Artes se encuentra en el distrito VIII de la ciudad de París, Francia, concretamente en el número 3 de la Avenue du Géneral Eisenhower. Forma parte de un conjunto monumental en el que se encuentran también el Petit Palais y el puente de Alejandro III delimitado por la Avenida de los Campos Elíseos y la Calle Cours-la-Reine, a orillas del río Sena.

Concepto

El Gran Palacio de las Bellas Artes está definido por un estilo ecléctico, Beaux-Arts, típico de la École de Beaux-Arts de París y del gusto de la Belle Époque de finales del siglo XIX. En su diseño tanto se pueden ver formas de inspiración clásica, como en su exterior, como formas más modernas de hierro, en el interior. Esta obra también es un buen ejemplo de como el papel del arquitecto se fue convirtiendo en el de artista y técnico de la obra, que tanto se desenvolvía bien en los aspectos estéticos de ésta como era perfectamente capaz de encargarse de los temas estructurales que debían definirlo.

Desde el exterior se percibe principalmente la fachada de piedra. Ésta forma el zócalo sobre el que sobresale la cubierta y la cúpula de hierro y cristal, principal atracción visual del interior del edificio. La fachada, por lo tanto, podríamos decir que es el punto más convencional e institucional del conjunto, que comprende columnas, arquitrabes y conjuntos escultóricos alegóricos de las artes, haciendo gala del propósito del proyecto y del nombre que lleva. La existencia de tanta decoración en la piedra del exterior del edificio marca también el inicio del final de la arquitectura donde el hierro y su expresividad se imponían a todo lo demás. De esta manera empieza el retorno a la piedra que tendría lugar con el novecentismo.

El interior se encuentra en un punto de transición entre las primeras estructuras de hierro, que debían ser elevadas al grado de arquitectura mediante la ornamentación, y las estructuras más modernas, en cuyos desarrollos ya solo se percibía la estructura, que por sí sola tenía valor. Las partes más decorativas de la estructura de hierro tienen influencia del estilo Art Nouveau aunque de una manera más sobria que la exhibida en los grandes ejemplos de la arquitectura de este estilo, cosa que muestra nuevamente el declive del modernismo en favor del resurgimiento del clasicismo. Por otra parte esta es una de las últimas construcciones de la época previa a la difusión de la electricidad. De ahí que la cúpula tenga aún más importancia, ya que es la encargada de hacer llegar la luz natural a la exposición que se lleva a cabo en el interior del edificio.

La composición de la planta también refleja un claro formalismo clásico que sin embargo entra un poco en contradicción con los elementos más modernos y el uso de materiales novedosos como el hierro y el cristal (que ya llevaban un tiempo utilizándose) y el hormigón.

Espacios

Aunque el Grand Palais se equipara con la Nave, en realidad se trata de un conjunto de estructuras que incluyen el Palais de la Découverte, que aloja el Museo de Ciencia y Astronomía, y las Galerías Nacionales, que alojan colecciones de arte.

El Palais de la Découverte se sitúa en el ala oeste del edificio y fue diseñada en 1937 para una exposición temporal en un inicio, aunque en sus más de 70 años de historia ha llevado a cabo su cometido con creces haciendo difusión del conocimiento científico.

Las Galeries Nationales se desarrollaron en 1962 por iniciativa del primer ministro francés de aquella época, André Malraux, destinando parte del espacio del Gran Palacio para ubicar exposiciones temporales de ámbito internacional.

El Gran Palacio también incluye un restaurante, una estación de policía, la del octavo distrito de París, dos salas de ensayo utilizadas por la Comédie Française hasta el 2009, las tropas de la Garde Républicaine y un centro de prensa internacional que abrió en 2008.

Además este espacio acoge muchos eventos de la casa de alta costura Chanel a lo largo del año, utilizando el edificio como marco sobre el que crear escenarios tan espectaculares como un aeropuerto, los jardines de un palacio barroco o las calles de París. El Gran Palacio también ha sido el escenario escogido para emplazar una pista de patinaje sobre hielo en más de una ocasión.

Exterior

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En la fachada del Gran Palacio intervinieron cuarenta artistas. Éstos adornaron los pórticos de la entrada con estatuas, grupos monumentales y frisos de mosaico y cerámica en colores variados. Todos los detalles de la composición de la fachada denotan un retorno al clasicismo propio de la arquitectura institucional hecha con motivo de Exposiciones Internacionales. La fachada principal se caracteriza por su perfecta simetría. Su columnata es obra de Deglane y fue inspirada por la del Louvre, obra de Claude Perrault en tiempos de Luís XIV. Está decorada a intervalos con grupos escultóricos evocando diferentes motivos clásicos, tanto romanos como griegos o renacentistas. En la parte central de la fachada de encuentras las tres entradas bajo sendos arcos, cada uno enmarcado por pares de columnas en la parte más sobresaliente de la fachada. Las esculturas principales representan alegorías de las artes: la arquitectura, la pintura, la escultura y la música.

Los frisos exteriores son obra de Edouard Fournier. Cubren una extensión de sesenta y cinco metros de longitud y destacan por su mosaico, llevado a cabo con técnicas tradicionales, que muestra en colores escenas de las grandes civilizaciones de la historia: Mesopotamia, Egipto, Roma, Grecia, el Renacimiento italiano, la Edad Media francesa, y la Europa barroca e industrial. También están representados los territorios de las colonias como África, Oriente, Indochina y las Américas entre otros.

La balaustrada fue obra de Georges Récipon. Los puntos más destacables de ésta se encuentran en los extremos de la fachada principal, donde se emplazan dos increíbles trabajos escultóricos hechos en bronce. Éstos se encuentran a una altura de cuarenta metros y coronan el conjunto de la entrada, al noreste y sureste del Gran Palacio. Los conjuntos escultóricos representan dos temas alegóricos en forma de cuadrigas:

  • En el lado que da a la Avenida de los Campos Elíseos se encuentra el conjunto de “L’Inmortalité devançant le Temps”, La inmortalidad adelantando al tiempo.
  • En el lado sur, que da a orillas del Sena, se encuentra “L’Harmonie triomphant de la Discorde”, La Armonía triunfante sobre la Discordia.

El exterior de estos conjuntos escultóricos está hecho de cobre repujado que pesa cinco toneladas. El conjunto de la estructura, que pesa siete toneladas, está compuesto por un armazón metálico cuya estructura principal está anclada a un macizo hecho con mampostería. A éste se enlaza una estructura secundaria. La unión de la estructura principal con el lastre de mampostería se realiza a través de una jaula metálica. Este conjunto tiene un peso de once toneladas. Además, en la parte trasera de los carros, hay decoraciones hechas con cerámica en las ruedas de los carros y en los leones alados. Las cuadrigas se retiraron de su posición original en 2001, fueron restauradas en 2003 y vueltas a colocar en su lugar en 2004.

Interior

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En el interior lo primero que destaca y capta la mirada del visitante es la gran cúpula de cristal que cierra el espacio. Otro punto importante es la escalera monumental de hierro que conduce de una planta a otra a través de sus dos brazos. Ésta es de un color anaranjado que contrasta con el color verde imperante en todo el edificio. Las paredes, de color blanco, forman un fondo, semejante al del cielo, para este magnífico ejemplo de arquitectura del hierro.

El espacio central del interior es el comprendido por la nave de 240 metros de longitud. Está cubierta por una bóveda de cañón algo rebajada, tanto en las naves norte y meridional como en la transversal. Éstas, junto con el cimborrio y la cúpula, todos hechos de acero y cristal, pesan aproximadamente 9.000 toneladas y se encuentran a 45 metros de altura. El punto más alto, que se encuentra en la linterna, está situado a 60 metros de altura.

El edificio se organiza principalmente según unos ejes norte-sur y este-oeste. A lo largo de este segundo eje se encuentra la escalinata modernista que une el Salón de Honor con el Palacio de Antin, donde se encuentra el Palacio del Descubrimiento que alberga hoy en día el Museo de Ciencia y Astronomía. Esta reorganización de los espacios llevada a cabo en 1937 alteró las circulaciones originales del proyecto, dejando ciega esta prolongación de la nave oeste del Gran Palacio.

El Grand Palais no dejó indiferente a nadie en el momento de su inauguración y recibió tanto alabanzas como críticas. Entre los reproches que se le hicieron a su diseño se encontraba el de tener una sobrecarga de detalles y decoración, vista como innecesaria. Para críticos como P. Boyd, la construcción de la cubierta de cristal y metal le quitaba valor a la de la fachada, estéticamente de mejor calidad. Para los críticos de la World’s Fair Magazine, el edificio les pareció demasiado similar a una estación de trenes y no les gustó la combinación de materiales de la que el edificio hace gala. En cambio, el proyecto recibió alabanzas como las de E. Butler, del Art Journal, que opinó que la gran belleza del Gran Palacio se debía al efecto de sus dimensiones sobre la perspectiva de la avenida, y que combinaba muy bien los detalles y colores. Esta opinión también fue compartida por James Boyd, que resaltó el equilibrio de los detalles con la composición general del edificio.

Estructura y materiales

La construcción del Grand Palais empleó técnicas nuevas como la del uso del hormigón armado según el planteamiento que François Hennebique hizo en 1892. En la obra se utilizaron pilonadoras a vapor para la cimentación, vías férreas para transportar los materiales, dinamos accionadas por máquinas de vapor para poner en marcha sierras de corte, una grúa para manejar los grandes bloques de piedra, andamios móviles y una campa para acercar las barcas que traían el material de las canteras a la obra. La exposición alabó el trabajo hecho por las compañías implicadas en la construcción de la obra: la sociedad Moisant-Laurent-Savey y la empresa Moisant.

La diferencia de la calidad del terreno a lo largo del emplazamiento, de mejor calidad en el norte (donde se encontraba el pabellón de la exposición previa), y de peor calidad a orillas del Sena, provocó el retraso de las obras ocho meses respecto a la planificación original. Por ello se necesitó una cimentación más elaborada que incluyó 3.400 pilotes de roble (de 25 a 35 centímetros de diámetro), que perforaron hasta encontrar el nivel de suelo calcáreo a doce metros de profundidad.

Los muros se hicieron de doble pared, de piedra de diferentes canteras de Francia en su exterior, y de fábrica de ladrillo y mampostería en su interior. La carpintería metálica se montó sin juntas de dilatación y una vez construida se empezaron los trabajos de decoración.

En total se utilizaron 8.500 toneladas de material en la obra, 500 más que en la construcción de la Torre Eiffel. Aunque el edificio se abrió el día de la inauguración de la Exposición algunos detalles aún estaban por terminar. La construcción del Gran Palacio tuvo un coste total de 24 millones de francos de aquella época, de los que 300.000 fueron destinados a los grupos escultóricos de Georges Récipon.

Los problemas en la construcción de la cimentación del edificio han puesto a éste en peligro en numerosas ocasiones. Ya en 1903 Alfred Picard advirtió de problemas estructurales debidos a esta causa, mientras que a partir de 1993 el edificio ha tuvo que entrar en procesos de restauración para solucionar estos problemas.

Los cimientos

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Debido a los cambios de la capa freática de las orillas del Sena, las cabezas de los pilotes de roble fueron pudriéndose, por lo que los macizos de hormigón que sobre ellos se apoyan fueron asentándose y perjudicando la estructura del conjunto. Para solventar este problema se añadieron unos 2.000 pilotes de roble nuevos. Esto mejoró la situación pero no zanjó el tema, ya que la capa verdaderamente resistente del suelo se encuentra a entre 15 y 20 metros de profundidad. El terreno, por añadidura, tiende a ir deslizándose en dirección al Sena.

La estructura de la cubierta

El uso de acero, poco flexible, y su disposición sin juntas de dilatación, ha acentuado el efecto del paso del tiempo en la cubierta del Gran Palacio. Además la cubierta también está algo deformada debido a su propio peso y a los asentamientos diferenciales de los cimientos. El metal además ha sufrido corrosión debida a filtraciones de agua de lluvia.

Restauración

En el momento de su restauración se comprobó que la diferencia de asentamiento entre la parte norte y la meridional del edificio era de 14 centímetros, suficiente para causar daños estructurales.

Ya desde bastante pronto se hicieron infiltraciones de material para rellenar el espacio entre la parte inferior del edificio y el suelo que iba hundiéndose. Durante la Segunda Guerra Mundial el edificio fue utilizado entre otras cosas como aparcamiento de vehículos militares. Saltaba a la vista el problema de los cimientos, por lo que una vez más se insertaron toneladas de hormigón en el suelo para intentar paliar el problema. Lejos de solucionarse, los problemas se fueron acrecentando hasta 1993 cuando se lanzó la gran campaña de restauración sobre el Grand Palais.

Estos trabajos empezaron por orden del Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia. Las obras se adjudicaron al Establecimiento público de Maestría de Obra de los trabajos Culturales (EMOC), teniendo al frente a Charles Perrot y a Jean-Loup Roubert. En la primera fase de las obras, entre 2001 y 2004, se retiraron y restauraron las cuadrigas mientras se desmontó y revisó parte de los cimientos. En la segunda fase, entre 2002 y 2007, se repararon las paredes, las vidrieras, la cubierta, el gran friso exterior y se acabaron de consolidar los cimientos. El conjunto de las obras tuvo un coste de 101,36 millones de euros.

El color del Gran Palacio

En su construcción se utilizaron 60 toneladas de pintura verde para cubrir toda la estructura. En el momento de la restauración del edificio el color verde original se había tornado grisáceo por lo que se llevaron a cabo estudios para averiguar cuál era exactamente el color verde empleado en el año 1900 para restituirlo. Gracias a estas investigaciones, tanto técnicas como de historia, se llegó al conocimiento de que el color empleado llevaba por nombre verde “reseda”. Éste sin embargo tenía tres tonalidades. Tras más estudios se llegó a la conclusión de que el del Grand Palais era el “verde reseda pálido”. Gracias a estas pesquisas en 2005 el edificio volvió a lucir con su color original.

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Planos

Fotos

Fotos WikiArquitectura (Diciembre 2015)

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