Instituto de Ciencia Molecular y Celular Queen Mary
Arquitecto
Ingeniero estructural
Adams Kara Taylor
Año de Construcción
2005
Área construida
9.000 m2
Coste
£3300 / m2
Ubicación
Londres, Inglaterra

Introducción

Con el objetivo de “atraer a los mayores talentos científicos del mundo», los directivos de la Universidad Queen Mary encomendaron al arquitecto británico Will Alsop el diseño de su nuevo centro de investigaciones clínicas, el más grande de su tipo en Gran Bretaña.

El edificio se inauguró en 2005, con diseño del estudio de Alsop y la firma AMEC, especializada en edificios destinados a la investigación y el desarrollo científicos.

Los directivos de la Queen Mary University planearon un nuevo espacio de trabajo abierto como promotor de la fertilización de ideas entre los 400 científicos que ocuparían el edificio.

Uno de los temas a resolver para el equipo de diseñadores fue la seguridad de equipos y desarrollos, dos de los recursos más valiosos con que cuenta la universidad, después del equipo humano.

Sin lugar a dudas, el edificio rompe el molde de los laboratorios de investigación, y resulta un lugar muy interesante para visitar.

La obra produce un impacto visual inmediato y se diseñó con la intención de iniciar un proceso de recuperación del entorno del centro de la ciudad de Whitechapel.

Situación

Se ubica en el campus de la Queen Mary Uiversity of London, detrás del Royal London Hospital, en el centro de la ciudad Whitechapel.

Concepto

Formalmente, la obra es un conjunto de edificios como grandes pabellones vidriados, sencillos y austeros. Sin embargo, en el interior del bloque principal, cuatro objetos parecen flotar como globos gigantes: un hongo rayado, un erizo negro, una nube naranja y un zeppelín. Cada una de estas formas cumple una función específica que alberga en su interior.

Funcionalmente se planteó una gran innovación a los tradicionales laboratorios cerrados y aislados. Se creó un gran espacio a modo de laboratorio, abierto y continuo. Esta inusual configuración otorga un alto grado de adaptabilidad para la reorganización de los laboratorios.

Espacios

El conjunto está compuesto por varios prismas vidriados. El cuerpo principal es un pabellón vidriado de tres pisos, donde se encuentran los laboratorios, oficinas y salas de reunión. Una plaza alargada separa este cuerpo del resto. El bloque de servicios es un volumen alto y delgado, de 6 pisos. El auditorio consta de 400 butacas.

Todo el conjunto se conecta mediante un puente vidriado que, además de marcar la entrada, llega hasta el edificio contiguo, el Centro de Investigaciones Clínicas existente en el lugar.

La plaza alargada en medio de los prismas es cruzada por el puente. Esta funciona como acceso y jardín interior del conjunto. Es el principal lugar de reunión exterior, en relación a la cafetería de planta baja.

En el cuerpo principal, un gran vacío toma todos los niveles, desde el subsuelo, en un espacio de triple altura a seis metros de profundidad que comunica los niveles superiores. Ocupando una superficie de 3000 metros cuadrados, se ubican los laboratorios de planta abierta, iluminados naturalmente por las grandes superficies vidriadas. Allí los científicos comparten un espacio creado para estimular la colaboración científica. Las instalaciones llegan a cada mesa de trabajo por las cenefas verdes superiores que también contienen la iluminación. Los espacios de laboratorio individuales están separados por tabiques claros de cristal, que dan a los científicos una idea de aliviar el espacio y el contacto visual con sus colegas.

En ese gran vacío de tres niveles, cuelgan cuatro objetos que protagonizan el interior de la obra. A modo de objetos fantásticos o gigantes caricaturas, cada uno cumple una función específica.

El más grande, es una especie de “nube naranja” de dos niveles donde se desarrollan las actividades del Centro de la Célula, un departamento de difusión científica. Desde allí se puede observar los laboratorios del subsuelo.

El “hongo rayado” sirve de sala de reuniones informales o espera. Una escalera helicoidal, comunica desde este volumen, la planta baja con el subsuelo.

El tercer elemento es un “zeppelín de bolsillo”, un espacio para seminarios aislado de los ruidos.

Un “erizo negro” es el cuarto volumen que funciona como singular espacio de reunión.

El edificio pretende llamar la atención y atraer a los visitantes. Aquí se produce una paradoja, ya que la confidencialidad de la investigación científica impide el contacto cercano con las mesas de laboratorio. Este conflicto se resolvió perfectamente con la localización de la entrada principal en el bloque más estrecho, desde donde se accede al pabellón principal y el centro de visitantes a través de un puente en la primera planta, de tal modo que quedan segregadas las áreas de investigación en planta baja y subsuelo.

Los colores vivos impregnan el edificio, no solo en las cuatro formas animadas sino en toda la obra. Al aproximarse al edificio, se observan carteles con diseños abstractos. Dibujos amigables de lípidos, proteínas y genes, forman parte de una estrategia de comunicación que busca alentar el ingreso del público. Los diseños gráficos estuvieron a cargo del artista Bruce McLean.

El puente vidriado que une los prismas, luce cristales rosa fucsia combinados con rojo tomate. Por otro lado, el interior del auditorio de 400 localidades presenta distintas tonalidades de color verde en paredes, techo y asientos también. La zona de cafetería y la recepción, en la planta baja del pabellón principal, están pintadas de naranja brillante.

Estructura

La estructura es una caja de hormigón armado con muros perimetrales de acero soldados directamente a los cimientos. La estructura de los dos pabellones está hecha de acero. En el pabellón más grande, las columnas tubulares de acero se arriostran mediante la cubierta de hormigón a la caja de escaleras.

Los objetos colgados en el volumen principal están construidos con fibra de vidrio o membranas tensadas sobre esqueletos de tubos de acero. La “nube naranja” y el “hongo rallado” son de fibra de vidrio, mientras que el zeppelín y el “erizo negro” son recubiertos con una tela plástica tensada.

Planos

Fotos

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La arquitectura se explica mejor en imágenes

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