Arquitecto
Año de Construcción
1991-1994
Área del terreno
14.318 m2
Área (huella)
3.407 m2
Área construida
5.925 m2
Ubicación
Osaka, Japón

Introducción

La región de Chikatsu-Asuka fue escenario de los sucesos que han caracterizado el período más antiguo de la historia japonesa. Allí fueron descubiertos más de doscientos montículos funerarios incluyendo cuatro tumbas imperiales.

El museo se alza en medio de estas tumbas que datan de los siglos II a VII, y está dedicado a la cultura Kofun, como testimonio de grandes acontecimientos históricos.

Situación

El museo se encuentra en el parque arqueológico Fusoki-no-Oka, en la región Chikatsu-Asuka en la parte meridional de Osaka. El edificio está en el centro del parque, 299 Higashiyama Kanan-chō, Minamikawachi-gun, zona de excavaciones, albergando los restos que se descubrieron en ese mismo lugar, convirtiéndose en la pieza central del parque arqueológico.

Concepto

La idea del proyecto es ofrecer a los visitantes una reconstrucción del período histórico al que pertenecen los restos, acercándose a la realidad lo más posible. Es por esto que Ando desarrolló un edificio subterráneo a modo de cripta donde se exhiben las piezas arqueológicas.

El edificio se muestra como una gran torre de hormigón que domina una monumental escalinata. El aspecto exterior es solemne y austero, de volúmenes netos y ausencia decorativa, rindiendo homenaje a las tradiciones y cultura de los protagonistas. El tema sagrado y sepulcral es evocado continuamente. Los juegos de luces y sombras provocados en el interior y exterior del museo definen su arquitectura.

Espacios

Para acceder al museo, se atraviesa una colina llegando a un lago al que desemboca una cascada. Frente al lago se puede estacionar. Desde allí se aprecia la monumental escalinata que se refleja en las aguas del lago. El paseo por la escalinata conduce a la cima de un templo de la arqueología. En el primer descanso se bifurca una estrecha pasarela bordeada por muros de hormigón desde donde se accede al interior del museo.

El arquitecto respeta al máximo la topografía del parque alterándola lo mínimo posible mediante el uso de elementos arquitectónicos que cumplen más de una función. El techo del edificio funciona como un conjunto de escaleras que conducen a una torre de observación y a una plaza.

Una vez dentro, Tadao Ando propone un recorrido en contacto con el pasado, evocando continuamente el aspecto sepulcral. El interior de la torre de hormigón fue dejado en completa oscuridad. Las galerías de exposición son amplias y esenciales, diseñadas especialmente para exhibir una maqueta a gran escala de la tumba del emperador Nintoku, con los objetos colocados alrededor de su cuerpo central en forma de ojo de cerradura. La luz entra por arriba, pero intencionalmente el ambiente se mantiene en penumbra.

Sala Central

Esta sala, de exposición permanente, tiene la forma del llamado túmulo de frente cuadrado y espalda redondeada, forma conocida como “zenpōkōhōfun”. Contiene elementos encontrados en las excavaciones, esculturas y vasijas funerarias, así como un gran diorama de los túmulos antiguos.

Materiales y estructura

Se utilizó hormigón visto en general, estructura y terminaciones, granito para la escalinata y madera en los pisos.

Ando combina el uso del hormigón con contrastes de luz y oscuridad, interior y exterior, duro y suave, naturaleza y ciudad, oriente y occidente, creando ricos ambientes llenos de paz.

Dentro de los plantes conceptuales del museo se incluyó la plantación de cerezos y ciruelos en las colinas circundantes.

Planos

Fotos

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