Palacio de Itamaraty
Paisajista
Roberto Burle Marx
Ingeniero estructural
Joaquim Cardoso
Gerente de obra
Milton Ramos
Promotor
Gobierno Federal de Brasil
Diseñado en
1960
Año de Construcción
1960 - 1970
Altura
13.29m
Pisos
3

Introducción

El entonces Embajador Wladimir Murtinho fue el encargado de transmitir al arquitecto Oscar Niemeyer las necesidades que deberían ser cubiertas en el momento de realizar el proyecto del Palacio Itamarty. Su entendimiento fue tan profundo que el edificio del Palacio que se comenzó a construir en 1963 y fue inaugurado el 21 de abril de 1970, nunca necesitó hasta la fecha, ningún tipo de modificación estructural en el edificio. Aunque la primera piedra fue colocada en 1960  la nueva sede del Ministerio de Relaciones Exteriores sólo comenzó a construirse en 1963. La inauguración del Palacio fue la más importante etapa de la transferencia del Ministerio a Brasilia, un proceso esencial para la consolidación de la nueva capital.

Al principio de su inauguración también fue llamado Palacio de los Arcos, por todos los que presenta en su fachada, pero el nombre de Palacio de Itamarty se impuso, en honor al edificio que albergaba el mismo Ministerio en Río de Janeiro,  la anterior capital del país, un refinado caserón neoclásico originalmente perteneciente a Francisco José da Rocha León, conde de Itamarati. Itá, en tupí, lenguaje guaraní,  significa «piedra»; mara viene del tupi pará, que significa «mar» y «ti» significa «agua».

Cuando en el año 1968 Georgio Mondadori, presidente de la editorial italiana Mondadori, encargó a Niemeyer que diseñara la nueva  sede de la compañía en Milán, le comunicó que le gustaría que el edificio tuviera el aspecto Palacio Itamaraty  de Brasilia, con sus arcos e imponente aspecto. Niemeyer estuvo de acuerdo, pero  su espíritu lúdico le llevó a incorporar ciertas diferencias de diseño y procedió a construir lo que más tarde identificaría como su proyecto favorito de los realizados en Europa.

Ubicación

La nueva sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, se encuentra rodeando la Plaza de los Tres Poderes, en la Esplanada dos Ministérios, Bloco H, Eixo Monumental,  conjuntamente con los edificios del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y del Judicial, también diseñados por  Niemeyer,  en Brasilia, ciudad  localizada en la parte central del país  y que a partir de 1960 fue declarada nueva capital.   La Plaza de los Tres Poderes fue diseñada por Lúcio Costa y Oscar Niemeyer.

En 1987 la UNESCO declaró a Brasilia Patrimonio Cultural de la Humanidad, única ciudad construida en el siglo XX que ostenta ese título, en reconocimiento a su Plan Urbanístico, caracterizado por su funcionalismo y racionalismo.  La idea del urbanista Lucio Costa  y del arquitecto Oscar Niemeyer, responsables de la concepción y desarrollo de su Plan Maestro  fue crear una ciudad armoniosa en todos sus sectores, tanto residenciales como administrativos, con construcciones simétricas en las que destacan los edificios públicos con su aspecto audaz e innovador.

Concepto

Niemeyer utilizó la precisión geométrica para el diseño, potenciando la forma como recurso que define la estructura. Se trata de un volumen con planta cuadrada, cierre de cristal y columnas interconectadas por arcos de hormigón que se reflejan sobre un espejo de agua.

El Palacio Itamarty, que alberga el Ministerio de Relaciones Exteriores,  fue concebido con la idea de presentar Brasil al resto del mundo recibiendo a los diplomáticos y representantes de los países extranjeros, motivo por el cual fue construido solamente con materiales del país y decorado con obras de artistas nacionales o nacionalizados brasileños, como Athos Bulcão, Alfredo Volpi, Bruno Giorgi,  Frans Krajcberg, Franz Weissmann, Maria Martins, Mary Vieira, Iberê Camargo, Ione Saldanha, Rubem Valentim, Sérgio de Camargo y Tomie Ohtake. El paisajismo estuvo a cargo del artista plástico y naturista brasileño Roberto Burle Marx.

El edificio forma parte del segundo grupo  de proyectos realizados por Oscar Niemeyer para los edificios oficiales de Brasilia.  A diferencia de los primeros palacios, el de la Alvorada y el Superior Tribunal Federal, que se caracterizaron tanto por el dinamismo recortado de sus apoyos como por la combinación luminosa entre el mármol blanco y los vidrios verdosos, la sede del Itamaraty fue pensada según una configuración más austera. En su diseño el arquitecto realiza una interpretación personal del concepto lecorbusiano de “promenade architecturale”.

Espacios

La sede del Ministerio de Relaciones Exteriores exigía que además del espacio ceremonial existiera otra dependencia donde realizar las numerosas funciones burocráticas. Niemeyer desarrolló un programa correcto que cubría todas las necesidades, proyectó un edificio más bajo de planta cuadrada, el Palacio,  para las funciones protocolarias y un anexo, Anexo I,  de 8 plantas para las actividades corrientes y administrativas.  Los edificios están interconectados a través de corredores suspendidos en el segundo piso.   Con 72 mil metros cuadrados de área edificada, el Palacio de Itamaraty es más grande que los palacios de Planalto, Alvorada, Jaburu y el edificio del Tribunal Supremo Federal juntos.

Palacio

El edificio destinado a recepción y agasajo de personalidades extranjeras está compuesto por un volumen interior ligero de 3 plantas y un subsuelo, con un perímetro exterior de arcos de hormigón. Los grandes arcos que rodean la estructura de cristal que forma el palacio, con  balcones en la planta superior que crean un espacio que amplía algunas de las salas,  se reflejan sobre un espejo de agua salpicado por islotes de plantas tropicales. En uno de sus lados y adyacente a una de las fachadas se puede ver una escultura de Bruno Giorgi que representa el concepto de la política exterior de Brasil y que simboliza la unión entre los cinco continentes.

El acceso principal se encuentra cruzando el espejo de agua, llegando al gran vestíbulo que se encuentra en el primer piso.  Una planta con 2200m²,  libre de columnas,  con una doble altura generada por una losa recortada en diseño libre y de la que se suelta una amplia escalera de recorrido curvo continuo que une  la  planta  con el nivel superior.  En la planta a nivel de suelo y el segundo piso hay además gabinetes y escritorios. En su recorrido hacia  el subsuelo  la escalera conduce hacia el auditorio, áreas de operaciones  y al salón de reuniones.   Además de la inmensidad del lugar sus grandes ventanales crean juego de luces a lo largo del día que conjuntamente con el reflejo de los grande arcos de sus cuatro fachadas provocan diferentes percepciones de la sala.  En el centro, como si de una escultura se tratara, la espectacular escalera caracol que por su ubicación, forma y función atrae todo el protagonismo.

El arquitecto establece flexibles posibilidades para los usos de los salones sociales, pudiéndose adaptar a las diferentes necesidades  y a la escala del acontecimiento a celebrar, desde pequeñas recepciones a grandes fiestas, combinando las salas y los balcones con la continuidad espacial deseada. Todos los espacios están relacionados, pudiendo combinarse, por ejemplo la  Sala Portinari con la Sala Brasília y el balcón, o usar solamente una de ellas. Exceptuando estas dos salas de carácter más reservado, la suma de los espacios de los salones, del balcón y de su jardín, totalizan un área de   3.300 m². Esta posibilidad de combinaciones proporciona al Palacio un amplio abanico de posibilidades espaciales con áreas que van de los 140 a lo s990 m²

Los espacios que se desarrollan alrededor del gran hall cumplen numerosas funciones.  Los salones para cócteles y recepciones que mediante unas puertas de cristal se asoman al  hermoso jardín suspendido obra de Burle Marx , las salas de eventos, siendo la más grande la Sala de Coquetel Pedro I , gabinetes para las autoridades tanto nacionales como internacionales, además de la funcionalidad del trabajo diario, lo cual presentó un desafío en el momento de su diseño pues a su vez debería presentar características genuinamente nacionales y representar la creación brasileña contemporánea, sin alejarse del ceremonial diplomático internacional.

El gran Palacio acoge principalmente las recepciones que se ofrecen a las autoridades extranjeras, mientras que el bloque de 8 pisos alberga las funciones administrativas del Ministerio y un auditorio con 280 plazas.

Jardín suspendido

En el piso superior en el que a través de los cristales se pueden ver las parábolas de los grandes arcos que tocan sutilmente la losa de cobertura, se sitúa una acogedora terraza suspendida, iluminada por una pérgola,  obra de Burle Marx , que permite observar la gran extensión del paisaje, una espectacular e íntima vista desde lo alto que permite que las ilustres visitas se acerquen a Brasil desde su óptica extranjera.

Balcon del Salón Noble

Niemeyer prioriza el agenciamiento del proyecto a partir de las plantas organizadas por planos opacos y transparentes, y de las correlaciones espaciales que ellas organizan y jerarquizan, haciendo del balcón la gran sorpresa espacial.

La utilización de los balcones en Brasil está incorporada al modo de vivir del lugar. Se trata de un área recinto, un espacio de convivencia que llegó al país conjuntamente con el idioma portugués. Está íntimamente relacionado con hábitos de sociabilidad y convivencia pública, colectiva o familiar. Se trata de un nexo arquitectónico brasileño.

Desde el balcón que del Salón Noble se puede apreciar toda la obra arquitectónica que a escala monumental concibió Lucio Costa sobre la Explanada de los Ministerios y que el propio Niemeyer se encargó de realizar. Desde el balcón las arcadas de las columnatas enmarcar el horizonte dotando de intimidad a quien se asome a la monumentalidad de la ciudad que se despliega ante sus ojos, abrigado bajo su armazón.

Estructura

El cálculo estructural, que permitió la realización del impresionante vano-libre central, fue realizado por el ingeniero Joaquim Cardoso y realizado en hormigón armado, acero y cristal. Las líneas de pilares y arcos ofrecen la impresión de que la caja de cristal interna es independiente de la cubierta, pero no es completamente así, desde el punto de vista estético, son incontables los recursos adoptados, desde la corrección óptica de las arcadas al diseño del piso. La losa superior fue sobre-elevada y la inferior tocó el espejo de agua. La estructura de hormigón armado del palacio es doblemente simétrica en planta, destacando los grandes vanos de 30m con vigas que van en dirección este-oeste en la planta baja, subsuelo y segundo nivel y vanos de hasta 36m en la cubierta.

Arcadas

Aunque las arcadas exteriores no tienen la función estructural absoluta de sostener las losas de la cubierta, si se conectan con la misma y  poseen toda la carga simbólica del edificio.

El control de la estructura se hace por la modulación de los vanos de la arcada, constituida por una sucesión de 12 arcos plenos con rayos idénticos (R = 2,80m), rematados por dos arcos diferenciados, en el caso más pequeño (R = 2,497m),  en cada una de las caras de sus extremidades, totalizando 14 arcos,  con un vano de 6m entre ellos,  en cada una de sus cuatro caras. La arcada define una trama geométrica con módulo (M) de 6m entre sus ejes, que balizará las plantas insertadas en esta trama de 6x6m. Así, la extensión de la arcada corresponde a 14M más la diferencia de los arcos del extremo. La trama de estos es ligeramente mayor y en lugar de estar contenidos en un rectángulo ideal de 6x14m, poseen 1m más, o sea, 7x14m. Así, cada lado de la arcada tiene la longitud de 86m, delimitando una planta rigurosamente cuadrada de 86x86m.   En el nuevo Palacio, esta proporción es reestablecida por el sistema estructural de las columnas internas que atraviesan la losa y se solidarizan con la superestructura de la arcada, definiendo espaciamientos en la razón de 3: 6: 3 arcos.  Sin embargo, la sutileza de la solución de revestimiento en madera de las columnas internas relativiza esta razón compositiva para revigorizar, justamente, la arcada.

Las columnas, aparentemente simétricas,  que forman las arcadas tienen aristas muy remarcadas siendo muy esbeltas al ser observadas de frente y más profundas vistas de lado. Los arcos están remarcados por finas molduras horizontales de madera en el último nivel. El armazón estructural de los arcos, al igual que el de las salas que dan a las fachadas son de una tipología clásica, reforzado por la planta cuadrada del edificio.

El palacio tiene una altura total de 17.56m de los cuales 4.27m están en el subsuelo. En el interior los vanos libres de 36m, fueron una valiente concepción para una estructura de hormigón de esas dimensiones, debiendo enmendar los forjados con soldadura y adoptar contrafuertes en las vigas para contrarrestar una deformación elevada en la retirada de los anclajes.

Modulación de las plantas

La modulación establecida en la forma y en la estructuración de las arcadas se mantiene en la resolución de los espacios internos, en las divisiones y en los arreglos de las plantas, funcionando como una regla proyectiva a ser respetada, pero también oportunamente subvertida, a través de sus múltiplos y sub-múltiplos.

Niemeyer concibe una planta que organiza su programa en tres pisos, organizando sus espacios en función de la de la trama de 6x6m. Las áreas son derivaciones de estas dimensiones, tales como: 3x6m, 6×4,5m, 6x9m, 12x30m, 18x18m hasta 30x54m. Esta organización de la planta subordinada a la modulación se hace notar en la definición del vestíbulo de la planta baja que tiene una dimensión equivalente a 5Mx9M (1M=6m), es decir, 30mx54m, totalizando 1620m².

Este rigor también está presente en la solución de la carpintería, que es modulada en 1/5M,  con 5 partes de 1,20m cada, también en la carpintería de los salones superiores donde  puerta pivotante mide ¼M, o sea, 1,50m. El control que Niemeyer hace de esta precisión geométrica se traduce como el orden de su propio tratado, en que la técnica debe potenciar la forma.

Alturas

A medida que se asciende a los espacios superiores aumenta la altura , 65 y 72cm más que la altura inicial del vestíbulo.  El pie directo del vestíbulo tiene una altura de 7.10m, casi la mitad de la altura de las arcadas que son de 14m.

Escalera caracol

Concebida por Milton Ramos y Joaquim Cardozo,  esta escalera helicoidal autónoma construida con hormigón armado y sin barandilla alguna, con 2.5 metros de ancho,  cumple todos los requisitos del diseño de escaleras. Une tres alturas, desde el sótano a la doble altura del vestíbulo. Está construida con una viga central que sostiene los escalones con laterales de balance y con apoyo de armaduras ubicadas en la losa superior

«…Por supuesto, les he dado dolores de cabeza a mis ingenieros a lo largo de los años, pero me acompañan. Siempre he querido que mis edificios sean lo más livianos posible, que toquen el suelo suavemente, que vuelen y se eleven, y que sorprendan… » (Oscar Niemeyer)

Ubicada en el vacío sustraído a la losa,  oficia de espacio de transición entre la amplia planta del vestíbulo a las dependencias superiores. Su recorrido ofrece la relación dentro-fuera a través de los ventanales que la Sala de los Tratados tiene sobre la Explanada exterior. En este último piso, Niemeyer define una continuidad espacial que transforma todo el pavimento en un único gran espacio de sociabilidad, integrando la Sala D. Pedro I, la Sala Portinari, la Sala Dos Épocas y la Sala Brasília, que también se prolongan en el Salón Noble: el balcón con su jardín.

Materiales

El exterior con columnas de hormigón visto suavemente coloreado en tono ocre que forman arcos de gran altura rodean una estructura de acero y cristal.

Niemeyer revistió los ambientes de trabajo y recepción con una gran variedad de materiales nobles y sencillos, alfombras, granitos de colores y texturas variadas, revestimientos y rejillas de madera o chapas de acero.

El edificio incorpora en su estructura altas paredes de mármol del artista Athos Bulcao,  como la pared oeste, con el bajo relieve  denominado simplemente Pared que presenta una sucesión de trapecios verticales, tan leves como las esbeltas columnas verticales de las fachadas,  además obras que describen a Brasil,  realizadas por artistas extranjeros en épocas anteriores Frans Prost, Jean-Baptiste Debret y Rugendas,  además de una gran colección de objetos y obras de arte brasileñas como la escultura móvil Punto de Encuentro, de Mary Vieira, compuesta de 230 placas de aluminio anodizado, cuyo movimiento en espiral hace un paralelo con la icónica escalera de la construcción.  La escultura Meteoro, ubicada en la piscina ornamental, fue realizada por Bruno Giorgi, quien la talló de una sola roca de mármol de Carrara.

Video

Planos

Fotos by Ana de Oliveira

Subsuelo
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Planta baja
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Tercera planta
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Boceto
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Boceto
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Escultura Meteoro
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Vestíbulo planta baja
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Escalera helicoidal
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Sala de los Tratados
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Corredor entre el Palacio y el Anexo I
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Tapiz Sala Brasilia
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Sala don Pedro I
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Jardín última planta
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