Teatro Argentino de La Plata

Año de Construcción
1980-1999
Ubicación
La Plata, Buenos Aires, República Argentina

Introducción

El Centro de las Artes Teatro Argentino, más conocido como el Teatro Argentino de La Plata, es un complejo artístico que contiene una de las salas líricas más destacadas de Argentina.

El proyecto fue adjudicado por concurso a los arquitectos Enrique Bares, Tomás García, Roberto Germani, Inés Rubio, Alberto Sbarra y Carlos Ucar.

La construcción del teatro arrojó muchas críticas por parte de los ciudadanos de La Plata. El diseño fue catalogado como frío, hosco y hasta sombrío, por la utilización de hormigón armado y por su enorme tamaño.

Para conocerlo, se puede realizar una visita guiada, con un itinerario de aproximadamente 60 minutos de duración que incluye: Sala de exposiciones «Emilio Pettoruti», Sala de cámara y conferencias «Astor Piazzolla» Sala lírica «Alberto Ginastera», salas de ensayos y talleres de producción técnica (sastrería, zapatería, ropería, peluquería y maquillaje, escenografía, utilería y construcciones escénicas).

El 14 de abril de 1980, mediante el decreto número 774, la obra fue declarada de Interés Nacional.

Reseña Histórica

El 19 de noviembre de 1882 se fundó la ciudad de La Plata por iniciativa del Dr. Dardo Rocha. Esta nace como resultado de la capitalización de la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX. Al quedarse la provincia sin su cabecera se optó por crear una nueva ciudad como capital provincial.

El arquitecto Pedro Benoit fue el responsable de la planificación urbana de La Plata, incluyendo los edificios públicos más importantes. Sin embargo no se previó la construcción de un teatro. Conscientes de su necesidad, un grupo de vecinos constituyó la Sociedad Anónima Teatro Argentino y destinó un terreno a la construcción de una sala de espectáculos.

Antiguo Teatro Argentino de La Plata

La obra fue encargada al arquitecto italiano Leopoldo Rocchi, quien proyectó un teatro de estilo renacentista. La planta se ajustó al modelo peninsular en forma de herradura, con cinco niveles y capacidad para albergar a más de 1.500 espectadores. Su construcción llevó cinco años.

Finalmente, coincidiendo con el octavo aniversario de la ciudad, el 19 de noviembre de 1890, el Teatro Argentino levantó por primera vez el telón. En aquella jornada inicial se cantó “Otello”, inaugurando así sus actividades una institución que se convertiría en una de las principales difusoras de las artes musicales, líricas y coreográficas.

Por su escenario desfilaron los nombres más destacados del panorama internacional de cada época y disciplina.

Pero durante ese tiempo, la sociedad administradora del teatro comenzó a tener problemas financieros. Estos derivaron en el remate público de la sala en 1910 y en el comienzo de un largo y penoso juicio por cuestiones fiscales, que provocó que el teatro permaneciera cerrado por un extenso período. El litigio terminó recién en 1937, y como consecuencia de ello, el estado provincial tomó posesión de los bienes de la sociedad anónima. A partir de allí, el Teatro Argentino se constituyó en una institución cultural de carácter oficial.

El largo período de inactividad causó serios daños a la estructura edilicia, lo que demandó que se hiciera una profunda refacción que dio un nuevo aspecto a la sala durante las siguientes cuatro décadas.

Esta reforma dotó al teatro de una estructura tal, que le permitió montar sus propios espectáculos. Así, en 1938 se crearon la Orquesta y el Coro Estables, y ocho años más tarde, el Ballet. Estos Cuerpos tuvieron el apoyo de los distintos sectores técnicos con los que el Teatro emprendió destacadas temporadas, alternadas en época estival con el Anfiteatro Martín Fierro del Paseo del Bosque.

El 18 de octubre de 1977 el Teatro Argentino vivió la jornada más dramática de su historia. A las 14.30, mientras ensayaba el ballet, un voraz incendio se desató en el escenario que en pocas horas redujo a cenizas la sala renacentista. Sólo permanecieron en pie el foyer y las paredes perimetrales.

Ante el desgraciado suceso, el gobierno militar de entonces, decidió demoler el edificio, a pesar de los fuertes reclamos de la sociedad argentina e internacional por su reconstrucción. Se llamó a un concurso público para la construcción, en el mismo lugar, de un nuevo y moderno centro cultural que continuara la gloria del antiguo Teatro Argentino.

El 14 de agosto de 1979 se adjudicó la obra entre 71 proyectos presentados, a los arquitectos Enrique Bares, Tomas García, Roberto Germani, Inés Eubio, Alberto Sbarra y Carlos Ucar.

Las obras comenzaron en 1980 con una estimación de cuatro años para su finalización. Sin embargo, los trabajos sufrieron constantes retrasos y frecuentes períodos de paralización.

Sin su sede propia, las distintas compañías estables del teatro debieron repartirse por distintos sitios de la ciudad para seguir desempeñando sus tareas. Las celebraciones del centenario del Teatro Argentino, en 1990, fueron llevadas a cabo en las instalaciones del Cine Gran Rocha, alquilado a mediados de 1987 por las autoridades gubernamentales para dar cabida a los espectáculos del Teatro Argentino, que nunca dejaron de realizarse.

Finalmente, casi dos décadas pasadas del incendio, el 12 de octubre de 1999 se inauguró la sala principal, a la que posteriormente se denominó Alberto Ginastera, del Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino. Unos meses después, el 22 de mayo de 2000, quedó inaugurada la Sala Astor Piazzolla, dedicada a las artes de cámara con capacidad para 300 espectadores. Asimismo, en el primer subsuelo fue habilitada la Sala de Exposiciones Emilio Pettoruti, espacio en el que se realizan grandes muestras dedicadas a las artes plásticas.
Con la recuperación de su sede propia, el Teatro Argentino volvió a contar con condiciones óptimas para cumplir con su noble objetivo: acercar a sectores cada vez más amplios de la población las más jerarquizadas manifestaciones artísticas.

Situación

La Plata se ubica al noreste de la provincia de Buenos Aires, 56 kilómetros al sudeste de la ciudad de Buenos Aires.

Esta ciudad constituye un paradigma de planificación urbanística de fines del Siglo XIX.

Su trazado se caracteriza por una estricta cuadrícula con numerosas avenidas y diagonales. La convergencia de las dos diagonales más importantes, 73 y 74, que atraviesan la ciudad de este a oeste y de norte a sur, respectivamente, se produce en Plaza Moreno, siendo éste el corazón de la ciudad.

Los edificios más significativos como Municipalidad, Catedral, Museo de Ciencias Naturales, etcétera, se encuentran sobre el eje fundacional, que son las manzanas o bloques ubicados entre las avenidas 51 y 53.

El Teatro Argentino forma parte de estos edificios y se encuentra en la manzana delimitada por las calles 9 y 10 y las avenidas 51 y 53.

Concepto

Contrario a la obra del arquitecto Rocchi que utilizó un estilo renacentista, la construcción del teatro de 1980 se realizó en estilo brutalista.

El edificio destaca tanto por su colosal tamaño como por la utilización de hormigón armado.

La geometría de la planta evoca el plano de la ciudad de La Plata, con diagonales mayores y menores.

Su forma expresionista, la monumentalidad del edificio y su implantación, se pueden interpretar como el reflejo del poder del estado sobre la sociedad, ubicado en un momento histórico muy particular, con un gobierno militar que llevó adelante este proyecto.

Espacios

El complejo consta de una superficie de 60.000 metros cuadrados cubiertos, conformado por las siguientes áreas funcionales:

  • Área musical: Sala Alberto Ginastera, Sala Astor Piazzolla, escenarios, salas de ensayos, camarines, talleres de producción (escenografía, utilería, vestuario, etcétera).
  • Área de teatro de prosa: sala de teatro de prosa, con capacidad para 755 espectadores y adaptable tanto a puestas clásicas como modernas, escenario, camarines y talleres de producción. Este área será ocupada por la Comedia de la Provincia de Buenos Aires.
  • Área pública: plaza de acceso, foyers, salones públicos, salón de exposiciones, terraza mirador, bares, cafeterias, y restaurante con capacidad para 300 personas.
  • Área técnico-electrónica: las tres salas y el edificio en su conjunto con un cerebro electrónico que coordinará el uso de las técnicas más avanzadas. Se dispondrá de circuito abierto y cerrado de televisión, radio AM y FM de uso abierto y cerrado, elementos para la utilización de música electrónica y efectos especiales en los espectáculos.
  • Área administrativa: despachos de los directores de las distintas salas, y oficinas administrativas.
  • Área cultural: secretaría de cultura, biblioteca especializada, discoteca, hemeroteca, cintoteca.
  • Área de servicios generales: mayordomía y maestranza, servicio médico, mantenimiento e intendencia, instalaciones, cabinas de teléfonos públicos y estacionamiento cubierto con capacidad para 250 automóviles.

Sala Alberto Ginastera

Inaugurada el 12 de octubre de 1999, se desarrollan aquí temporadas líricas, espectáculos coreográficos, y conciertos sinfónicos y populares.

Se ubica en el centro del edificio, equidistante de los circuitos de circulación técnica y artística, y de los ingresos del público.

Su forma de herradura mantiene las características de un teatro a la italiana, las cuales han demostrado que poseen una geometría y proporción armónica, que aseguran su buen funcionamiento y excelente nivel acústico.

Entre plateas y los tres niveles de palcos y galerías está en condiciones de albergar a 2.000 espectadores.

La maquinaria escénica de avanzada permite ofrecer obras de difícil montaje, con plataformas móviles y un sistema computarizado de iluminación de última generación. Presidiendo la sala se alza una imponente araña de bronce de tres toneladas y 400 lámparas de 25000 wats.

El Escenario tiene una superficie de 1.365 metros cuadrados. La altura media es de 20.5 metros, el ancho medio de 27, el largo de 22, y la distancia hasta las cabinas es de 37 metros. La concepción responde a la forma clásica de escenario en cruz, en particular posee grandes espacios laterales (hombros) y el espacio posterior (capilla), donde pueden almacenarse, simultáneamente, carros de diferentes tamaños con escenografías corpóreas. Hacia abajo se repite el espacio de la escena central de 15 x 15 metros, permitiendo disponer de otro espacio complementario. Se suma el movimiento de las varas motorizadas y manuales que conforman el peine escénico ubicado a 25 metros por encima del escenario; la altura de la parrilla permite el almacenaje de distintas escenografías e iluminación simultáneamente. El escenario tiene 18 metros de embocadura y 17.60 metros de profundidad hasta la proyección de la última vara de maquinaria.

El Foso de Orquesta tiene 16 metros de ancho por 4.50 metros compuesto por 5 pistones que suben individualmente hasta el nivel del escenario.

El telón de apertura a la italiana con velocidad variable, está confeccionado en pana roja, y es controlado por medio del sistema computarizado del escenario. Existe también, un telón de seguridad motorizado, ignífugo y aislante acústico que permite ensayos simultáneos entre foso y escena.

El subtitulado se realiza empleando un sistema de proyección de video controlado por ordenador.

Sala Astor Piazzolla

Inaugurada el 22 de mayo de 2000, se realizan aquí conciertos de cámara, producciones teatrales, recitales populares, conferencias y congresos.

Se ubica en el primer subsuelo del complejo y cuenta con una capacidad para 300 espectadores.

La sala se diseñó con las características de un microcine, con 21 metros desde el fondo del escenario hasta la cabina técnica, y 15 metros de ancho. Al igual que las salas de ensayo, está revestida en su totalidad con placas acústicas de madera.

El escenario se encuentra a 80 centímetros del piso y mide 15 metros de ancho por 6.5 metros de profundidad. Cuenta con una parrilla fija a 6.50 metros de alto con dos varas para luminotecnia y varas de montaje. En la sala se encuentra una vara central de luminotecnia.

Sala Emilio Pettoruti

Se ubica en el primer subsuelo del edificio, donde se realizan grandes muestras dedicadas a las artes plásticas.

En esta sala se han desarrollado exposiciones de intercambios patrimoniales con museos nacionales y provinciales, y se han presentado trabajos de destacados artistas particulares como Pablo Picasso, Quinquela Martín ó Molina Campos, entre otros.

Otros espacios

Los amplios foyers han sido revalorizados para albergar pequeñas muestras de desarrollos temáticos, fotográficos o artísticos, que amplían las posibilidades de convocatoria y ofrecen la posibilidad de apreciar nuevos o consagrados artistas.

El Centro de las Artes se complementa con amplias salas de ensayo, camarines y talleres de producción. Los cuerpos artísticos cuentan con dos salas de ensayo de ballet, una para coro y otra para orquesta, que reproduce las medidas utilizables en el escenario, y varias salas de ensayo menores.
Todos estos espacios están acondicionados acústicamente con placas de madera modulares especiales para lograr el máximo de calidad.

El complejo cultural cuenta con grandes espacios exteriores semicubiertos. Estos rodean al edificio y se relacionan con la vida pública, formando parte de un circuito peatonal. Al estilo de «patio inglés», las plazas se encuentran en un nivel por debajo de la vereda peatonal, al fin de transformarse en una gran platea alta cuando se realizan espectáculos al aire libre, con una superficie aproximada de 500 metros cada una.

En el Centro de las Artes Teatro Argentino todavía falta construir la Sala de Prosa -que será ocupada por la Comedia de la Provincia de Buenos Aires-, talleres y sectores administrativos, la videoteca y cintoteca, el restaurante y dos grupos de bares.

Estructura

La construcción de la obra estuvo a cargo de la empresa Ingeniería Tauro, con los Ingenieros Groschowski y C.M. Crispiani como representantes técnicos. El asesoramiento estructural fue realizado por el equipo técnico del Ingeniero Jaime Lande.

Se utilizó en su construcción, 60.000 metros cúbicos de hormigón.

Los cimientos, que llegan hasta la cota 26 respecto del nivel de calle, implicaron la excavación de un enorme recinto, cuyas paredes fueron revestidas con un tabique de hormigón, utilizando la técnica que se describe a continuación:

Ejecutada la excavación y el perfilado del paramento a recubrir, se construyeron primero columnas de hormigón armado de 0,50 x 0,50 metros de sección, insertas íntegramente en las laderas de la excavación y a ras de ellas. Estas columnas, separadas 2,50 metros entre sí, se comportan en realidad como vigas ya que se relacionan por medio de tirantes de anclaje de hormigón armado.

Para la ejecución de esos tirantes se perforó previamente el terreno, formado agujeros cilíndricos con una inclinación de 10°, mediante excavadoras a tornillo sin fin. Luego, se colocó la armadura que se vinculó posteriormente a la de la columna. Finalmente se inyectó hormigón de adecuada fluidez, para llenar todo el espacio excavado y lograr, una vez endurecido el material, la necesaria fricción con el terreno.

Una vez hormigonadas las columnas, se ejecutó sobre éstas y la superficie perfilada de la excavación, una capa de hormigón proyectado (gunita), de 7 centímetros de espesor, provista de la necesaria armadura. Esta ejecución se llevó a cabo desde andamios tubulares próximos al paramento de la excavación, formando sucesivas fajas horizontales, unidas monolíticamente entre sí. Sobre esta capa se colocó una membrana protectora de PVC y a continuación se construyó el muro perimetral de hormigón armado de 40 centímetros de espesor, mediante moldes trepadores que constituyen el revestimiento de la excavación.

El sistema constructivo recién descrito, además de novedoso, resultó altamente conveniente, ya que permitió disponer íntegramente durante la construcción, de todo el espacio de la excavación, sin necesidad de recurrir a los apuntalamientos externos, tales como los habitualmente utilizados para asegurar la estabilidad de tabiques y muros de excavaciones, pues aquéllos quedan reemplazados por los tirantes de anclaje.

En cuanto a las fundaciones del edificio, están constituidas principalmente por una losa de hormigón armado de 40 centímetros de espesor y cuatro bases aisladas, de 5.19 metros de espesor máximo, para las cuatro torres principales del edificio, implicando cada una un volumen de hormigón de 800 m2.

Las bases poseen las características de un hormigón masivo y, en consecuencia, la colocación del hormigón en ellas se ajustó a las reglas que rigen en este tipo de obras. En particular, el límite máximo de temperatura fijada al hormigón en el pliego, es de 30°C, mientras que para el hormigón estructural ese límite se fijó en 25°C.

Además de las mencionadas, existen ocho bases menores aisladas con 400 metros cúbicos de hormigón. Todas las fundaciones abarcan un volumen total de 14000 metros cúbicos. Se utilizó una membrana de PVC de 1.4 milímetros de espesor, para aislar los cimientos del terreno, a fin de prevenir la posibilidad de ataque al hormigón por sustancias contenidas en aquél.

La estructura del edificio incluye una diversidad de muros y tabiques. Entre los muros portantes se encuentran espesores de hasta 40 centímetros. Se utilizaron armaduras con barras de hasta 40 milímetros de diámetro, con empalmes soldados.

Los muros fueron ejecutados con encofrados trepadores y tableros de madera cepillada en ambas caras, reforzados por perfiles metálicos y provistos de separadores que aseguraran su rigidez e indeformabilidad durante todo el proceso constructivo. Similares cuidados merecieron los encofrados de columnas y losas de entrepiso.

Dentro de estas últimas, merecen destacarse los entrepisos casetonados, de grandes luces, como por ejemplo, el correspondiente a las cocheras. Este cubre una superficie de 116 x 60 metros, con columnas dispuestas cada 8 metros en ambas direcciones. Los casetones son cuadrados, de 1 metro de lado, con nervios de 40 centímetros de altura, 15 centímetros de espesor, con una capa de compresión de 10 centímetros de espesor.

Se utilizaron para los casetonados, moldes de plástico reforzado con fibras de vidrio. Una vez endurecido el hormigón, se extrajeron mediante aire a presión. En los demás encofrados se empleó una emulsión parafínica para desmoldar.

Tres bombas se emplearon en obra para transportar el hormigón elaborado, con un alcance vertical de 25 metros y de 100 metros en horizontal. El bombeo promedió, a través de conductos de 15 centímetros de diámetro, un caudal práctico del orden de 18 m3/h.

El hormigón para uso estructural empleado en la obra, obedece a las siguientes exigencias:

  • Resistencia característica: 210 kg/cm2
  • Relación a/c: 0,45 – 0,51
  • Asentamiento: 10 – 15 cm
  • Contenido de cemento: 300 – 350 kg/m3
  • Aire incorporado: 4.0 +/- 1,0 %

El grado de control durante la elaboración y colocación del hormigón fue estricto y abarcó las determinaciones de temperatura del hormigón, para asegurar que ésta no sobrepasara los límites antes mencionados.

Planos

Fotos

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