Villa Schwob
Arquitecto
Año de Construcción
1916
Ubicación
La Chaux-de-Fonds, Suiza

Introducción

La Villa Schwob en la Rue du Doubs 167 de La Chaux-de-Fonds es probablemente la más conocida obra de Charles Edouard Jeanneret, antes de asumir el seudónimo de Le Corbusier. La casa, también conocida como la “Villa Turca”, fue diseñada en 1916 para Anatole Schwob, dueño de una fábrica de relojes. Los costos de construcción resultaron ser mucho más elevados que las estimaciones del arquitecto, y Le Corbusier tuvo que irse a París después de ser demandado por su cliente, no llegando a ver la casa terminada hasta 1919, dos años después de su finalización. La Villa Turca es la única de sus primeras casas que considera digna de publicar en «L’Esprit nouveau».

En 1986 una compañía de relojes, (Ebel), cuyo lema es “Los Arquitectos del Tiempo” compró la casa e invirtió en su restauración para ser utilizada por el departamento de relaciones públicas de la marca, incluyendo varias habitaciones para los empleados y visitantes importantes.

Aunque la Villa Schwob no es uno de los edificios más conocidos de Le Corbusier, es muy importante para su carrera. La diseñó y construyó durante sus años de formación como arquitecto, en la que exploraba cómo abrazar plenamente los objetivos puristas de orden y precisión matemática en la arquitectura. La Villa Schwob fue un comienzo importante para las cuestiones que más tarde se convertirían en marca distintiva de Le Corbusier, como su plan de espacio libre y su jardín en la azotea.

En una carta dirigida a Ritter y fechada en junio de 1920, Jeanneret ve en esta casa el punto de partida para un nuevo programa que incorpore el recuerdo de los viajes. “…Me estoy dedicando a obras serias, incluso científicas, o sea, a pinturas que sean al menos la continuación de mi Casa Schwob… Pero me fijo ante todo en el Partenón y en Miguel Ángel… Un arte fiable. Y el temperamento vencido: de nuevo modelo; el Partenón, ese drama…”

Ubicación

La Villa Schwob se construyó en la Rue du Doubs 167 de la ciudad de La Chaux-de-Fonds, en el Cantón de Neuchâtel, Suiza. Es la tercera ciudad en importancia de la suiza francesa, después de Ginebra y Lausana. Lugar de nacimiento de Le Corbusier es conocida por su particular arquitectura, relojería, microelectrónica y su intensa vida cultural y deportiva.

Concepto

Le Corbusier construyó la Villa Schwob en 1916, después de un viaje a lo largo del Bósforo que le llevó a conocer muchos detalles de este tipo de construcciones que él inició en 1905. Esta villa se inspira directamente en ciertas villas turcas, apelado aquí al «Yali».

Más radical, la gran mansión construida para Anatole Schwob, dueño de los relojes Cyma, constituye tanto una recapitulación de los años de su formación como un aviso de su paso a la abstracción, durante los años veinte. Jeanneret parte de la «casa botella» de hormigón, diseñada en el estudio de Perret en 1909 —de la que no ha quedado rastro—, tal y como escribe a su mentor en 1916 cuando le señala que tendrá «fachadas con terrazas , pero de hormigón armado».

Orden matemático

Otra forma utilizada por Le Corbusier para crear armonía en la Villa Schwob fue a través de la precisión matemática en su diseño. En 1918, conjuntamente con Ozenfant Amédée, publicó un manifiesto purista, en el que explicaron la importancia del orden matemático.
Le Corbusier intentó crear el orden en la Villa Schwob a través de sus formas geométricas. El profesor Geoffrey H. Baker, describe los cimientos de la Villa Schwob como un cubo dentro de un medio-cubo, el cubo consiste en las columnas de apoyo que dentro del hogar ayudan a delinear cada habitación. Baker afirma que Le Corbusier diseñó la Villa Schwob con “el tema de curvas contra ortogonales» o «un contraste básico de las formas cúbicas contra las formas cilíndricas», lo que se evidencia por la forma cúbica de la base de la casa y la forma semicircular de las habitaciones a cada lado de la sala de estar. Las constrastantes formas geométricas hacen que la Villa Schwob parezca más equilibrada, siguiendo el pensamiento de orden y trascendencia creado por su diseñador.

Influencias

Resulta difícil deshacer los cabos que unen este espacio, por el que Le Corbusier siempre sentirá cariño, a sus otras fuentes: el hall inglés de doble nivel, el espacio diáfano de los estudios de artistas parisinos y también la nave del garaje de coches construido por Auguste Perret en la calle de Ponthieu de París en 1908.

Espacios

La Villa Schwob aparece más grande y más compleja que algunos de los edificios posteriores de Le Corbusier, revelando que el arquitecto todavía estaba experimentando con métodos encaminados hacia mejores ideales puristas, de líneas limpias y equilibrio arquitectónico. La Villa Schwob fue importante para la carrera de Le Corbusier, ya que le dio la oportunidad de experimentar con ideas, como el Sistema de Dom-Ino, la planta libre, y el orden matemático, todas ellas serán perfeccionadas en sus edificios posteriores.
El arquitecto diseñó la Villa Schwob para que con el apoyo de una estructura individual de columnas interiores se creara un espacio más abierto y permitir que la planta se desarrollara alrededor de la sala central. Dentro de esta sala de estar, el elemento más destacado y llamativo es la gran ventana vertical que abarca las dos plantas de la casa. Esta ventana sirve como un punto focal, convirtiendo las otras habitaciones que rodean la sala de estar en parte de la periferia, por lo tanto más adaptables. A pesar de que las habitaciones de los alrededores son una parte «periférica» del diseño, también son importantes para la estética general de Le Corbusier, debido a su versatilidad y separación.

Plana baja

Sala de estar

Se puede equiparar el espacio que comunica la entrada con la sala de estar de doble altura a los bosquejos realizados en 1911 en Pompeya, recuerda la distribución de la Villa Diomedes alrededor del atrio. Este espacio acoge el gran plano situado en el cruce entre el eje longitudinal que va de la entrada hasta el jardín y el eje transversal que comunica en la planta baja la sala de juegos con el comedor, uno a cada lado de la sala de estar de modo que no desvirtuaran el carácter central de la sala principal y el espacio que crea.

Planta alta

Existe una clara y lógica separación entre las zonas funcionales como el espacio público de la planta baja y los salones privados de la planta de arriba.

Un detalle que crea aún más espacio es el jardín de la azotea, que se convertiría en un elemento básico en las casas diseñadas por el arquitecto. Estos jardines permiten a Le Corbusier alcanzar la armonía en su arquitectura mediante la creación de un equilibrio entre los productos industriales y el mundo natural.

En el primer piso, los dos dormitorios forman una U alrededor del hueco central. La cocina queda relegada al exterior, contra la pared que da a la calle, y los cuartos de baño y de servicio de la planta quedan comprimidos entre los dormitorios y la escalera.

Estructura

Análisis circulación

La Villa Schwob fue una de las primeras casas en Europa donde Le Corbusier utilizó su sistema Dom-Ino. Este sistema consistía en grandes losas de hormigón apoyadas sobre una serie de columnas delgadas alrededor de los bordes y una escalera que lleva a otros niveles, creando de este modo una planta abierta que hace que el edificio parezca más amplio. Le Corbusier diseñó el sistema Dom-Ino en 1914 con la intención de construir viviendas asequibles, que se pudieran construir en masa y con materiales fácilmente accesibles. La Villa Schwob, sin embargo, nunca fue pensada para ser producida en masa, lo que se evidencia por su gran tamaño y la inclusión de habitaciones «innecesarias», tales como una sala de juegos o las habitaciones de los sirvientes, espacios que resultan excesivos para el público en general. En lugar de utilizar el Sistema de Dom-Ino para hacer la casa más asequible, Le Corbusier lo utilizó para experimentar con el espacio.

Para su construcción emplea “la estructura de hormigón armado, realizada en pocas semanas, y el relleno de pequeños ladrillos aparentes”, semejante a la fachada lateral del teatro de los Campos Elíseos de Perret, y en cuya fachada principal se inspira para la amplia superficie blanca de la fachada principal de la calle de Doubs. Una «amplia cornisa que forma una jardinera» rodea la terraza.

El volumen cortante del cubo, prolongado por los ábsides en medios cilindros, consagra el abandono definitivo del lenguaje formal popular y clásico de sus primeras obras. El exterior conserva un «aire de casa de Estambul», donde los elementos de hormigón sustituyen los paneles de madera de las construcciones otomanas; de allí el apodo de «villa turca» dado por los vecinos. Pero el interior integra varias referencias e incluso las supera.

Materiales

Esta amplia nave edificada en hormigón y madera, enclavada en un terreno en pendiente, cuyo trazado explota con habilidad Le Corbusier, evoca sin duda, por su amplia cubierta, el Festhaus de Tessenow que había visto en Hellerau. Pero también sigue algunos consejos de Perret para llevarla a cabo.

En la construcción de esta casa Le Corbusier hace un uso dramático del hormigón armado con el que da forma a las cornisas.

Planos

Fotos

Fotos de archivo

Otras fotos

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