Casa Lange y Esters

Año de Construcción
1927-1930
Ubicación
Krefeld, Alemania

Introducción

Poco después de la construcción de la primera casa moderna de ladrillo para Erich Wolf en 1927, en Cuben a la orilla del río Neifée, dos industriales del textil de Krefeld, amigos íntimos, Hermann Lange y Josef Esters, encargaron a Mies levantar dos casas sobre terrenos colindantes. Hermann Lange era un coleccionista de arte moderno con muchos contactos en la vanguardia berlinesa.

Ambos clientes eran directores de la Unión de Tejedurías de Seda, empresa de la que Mies van der Rohe y Lilly Reich recibirían encargos considerables durante varios años. Mies levantó para la empresa un edificio industrial y colaboró con Lilly Reich en numerosas exposiciones de la industria de la seda. Ambas casas son hoy día propiedad de la ciudad de Krefeld y se utilizan en parte para exposiciones de arte contemporáneo de los museos de arte de Krefeld.

Concepto

Partiendo del planteamiento inicial utilizado para la Casa Wolf, Mies utilizó estos dos encargos para perfeccionar una estrategia para casas de viviendas, que debía conectar el ritmo arquitectónico de los edificios con las vistas hacia el exterior y los espacios limítrofes.

En la parte dedicada a los jardines, los grandes ventanales y los accesos a las terrazas logran una intensiva comunicación con el espacio exterior. A diferencia de las Casas Wolf y Riehl, las dos casas de Krefeld no gozan de vistas panorámicas, lo que las orienta más hacia el interior.

Al haber sido concebidas como conjunto, ambas cuentan con una distribución similar de los espacios. El interior contrasta con el enfoque de Mies para la urbanización de Stuttgart, ya que aquí el arquitecto prescinde de un único espacio fluido en favor de una secuencia de habitaciones claramente separadas.

Estructura

Las Casas Lange y Esters aparecen como edificios de ladrillo compuestos por cubos entrelazados y figuran entre los primeros edificios modernos en los que la manipostería de ladrillo ha sido liberada de la función portante, con lo que las fachadas eran para aquella época extremadamente inusitadas.

Las fachadas exteriores han sido revestidas con un revoque de ladrillo cocido oscuro produciendo el efecto de manipostería portante. La mayor parte de la estructura portante es de acero, lo que permitió al arquitecto cortar grandes aperturas en los muros exteriores, ventanas que son demasiado grandes para ser portadas por muros de ladrillo. Un hecho que molestó sobremanera al especialista en cálculo estático de Mies, Ernst Walter, fue que en las primeras estructuras de acero, el cálculo de la estructura fuera dictado por la configuración, obedeciendo ésta, portante, más a aspectos estético-formales que constructivos.
Esto se refleja, por ejemplo, en que los muros exteriores que cumplen una función portante por medio de las espaciosas aberturas parecen haber sido liberados de la función estática.
Con ello nos encontramos ante una contradicción evidente e intencionada de Mies entre la acentuación del carácter plástico de las fachadas y sus condiciones constructivas.

Este conflicto entre el querer arquitectónico y las condiciones constructivas no lo resolvería Mies hasta Barcelona, con esa completa diferenciación entre soporte y muro.

Puede que el rechazo estructural tenga su origen en el estudio de las pautas del De Stijl, según las cuales se tiene que mostrar de forma explícita la necesidad de superposición y desplazamiento entre los diferentes elementos. Esto representa la revelación consciente de cómo la estructura se desvía de la lógica racional.

Drawings

Photos

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