Ingeniero
Ernesto Lagos, Luis M. de la Torre
Ingeniero estructural
Rodolfo Cervini
Constructora
Empresa Constructora Rodolfo Cervini S.A.
Promotor
Corina Kavanagh
Año de Construcción
1936
Altura del techo
110m
Área del terreno
2,400 m2
Área construida
25,800 m2
Ubicación
Buenos Aires, Argentina

Introducción

El edificio fue encomendado por Corina Kavanagh, una heredera de 39 años quien tuvo el sueño de construir una lujosa torre escalonada de 120 metros de altura que le reportara las rentas que le permitieran vivir holgadamente el resto de sus días y justificaran la venta de sus dos estancias. El Kavanagh fue el primer rascacielos porteño, contemporáneo a la construcción del Rockefeller Center de Nueva York,  cuyo destino iba a ser el de edificio de rentas. Tenía la característica, además, de ser la estructura de hormigón armado más alta de Latino América. La construcción  que se finalizó en 1936 después de 14 meses desde su comienzo y que marcó todo un récord para la época, 110m de altura hasta la azotea y 120,35m hasta la terminación del mástil, obtuvo ese mismo año el Premio Municipal de Casa Colectiva y Fachada.  En 1939 fue distinguido por el  American Institute of Architects y por sus características técnicas compartió el galardón otorgado por la Sociedad de Ingenieros de Estados Unidos con la Torre Eiffel,  la Represa de Assuan  el Canal de Panamá. En 1948 su propietaria vendió el edificio al banquero Henry Roberts.

En cierta oportunidad el arquitecto César Pelli calificó al Edificio Kavanagh como el “único” rascacielos de la capital bonaerense, comparable sólo con el Edificio Chrysler de Nueva York.

A partir de 1999 la UNESCO lo integró en el catálogo de Patrimonio Mundial de la Arquitectura Moderna y ese mismo año fue declarado Monumento Histórico Nacional. Por este motivo sus ocupantes están liberados del pago de impuestos municipales tales como alumbrado, barrido y limpieza.

Situación

Ubicado en el barrio de Retiro,  sobre la Plaza San Martín, en la intersección de las calles Florida y San Martín, de  Buenos Aires, Argentina, el edificio se va adaptando con su volumetría escalonada a la barranca natural del terreno. En la década de los 30 la zona donde se levantaría el futuro edificio era una de las más cotizadas de la ciudad, considerada “la gran puerta de entrada a Buenos Aires” por su proximidad a la Estación Retiro donde convergían los Ferrocarriles Central Argentino, Pacífico y Central Córdoba.

La parcela es de forma triangular resultado de la unión de ambas calles  y su implantación urbana, abierta a una calle lateral para crear una torre exenta, lo convierte en un paradigma de la ciudad.

Concepto

Una leyenda urbana  cuenta que existía una rivalidad entre Corina Kavanagh (quien lo hizo construir) y Mercedes Castellanos de Anchorena, propietaria del Palacio Anchorena (actualmente Palacio San Martín), situado también frente a la Plaza San Martín. La leyenda cuenta que Corina hizo levantar el edifício para obstruirle a Mercedes ver la Basílica Santísimo Sacramento que esta había ayudado a construir. El único pedido que hizo a los arquitectos  fue que el edificio, cuya entrada principal se encuentra en Florida 1065, tapara la basílica. Hoy, para mirar de frente a la iglesia, la única alternativa es pararse en el pasaje Corina Kavanagh,  que también pertenece al edificio. Sin embargo esta versión es falsa, pues Mercedes murió en 1920, 14 años antes de que se iniciara la obra.

Otra vertiente sostiene que la rica heredera mandó construir el edificio como inversión de las cuantiosas rentas que recibía por la venta de parte de sus campos y asegurarse de por vida unos importantes ingresos.

Espacios

El edificio tiene 31 plantas, sótano y terraza con mirador, el que es considerado como planta 32, con un total de 102 departamentos repartidos en 6 alas, el más pequeño con 140m2,  cada uno con distintas comodidades y entrada privada, 13 ascensores, 5 entradas independientes, 5 escaleras, locales en la planta baja y garajes, cualidades que lo hacían revolucionario para su época.

De estilo racionalista, consta de un bloque central al que se le adosan, dos menores, y a estos, otros dos más pequeños. Por su diseño escalonado que se recorta según la topografía de la barranca, las unidades se prolongan en enormes balcones-terraza con magníficas vistas hacia el Río de la Plata.

El edificio no cuenta con espacios de aparcamiento ya que en el momento de su inauguración los carruajes aún se estacionaban sobre las aceras, aunque si disponía, en la planta baja, de entrada cubierta para los mismos. Esta planta baja fue dedicada a los grandes espacios de recepción, salas de espera, de información, baños, vestíbulos y galerías

Estructura

El proyecto se debió adaptar a la superficie triangular del terreno. Su estructura se desarrolló en base a cinco volúmenes yuxtapuestos, el central al que se adosan lateralmente otros dos y a éstos a su vez otros dos menores, dando simetría al conjunto

Con sus 120,35 metros de altura máxima posee cinco alas yuxtapuestas con un total de 31 pisos.  La planta de forma triangular y su estructura de hormigón armado permitían una buena capacidad de absorber las cargas laterales producidas por los vientos dominantes en la proa de la gran torre.

Cuando se construyó no sólo pasó a ser el primer rascacielos de la capital Argentina sino también la estructura de hormigón armado más alta de Latino América.

Materiales

Interesada en todos los avances de la época Corina Kavangh se encargó de que la construcción contara con lo más moderno en cuanto a confort y elementos. Se utilizaron volúmenes de cemento nunca antes vistos en la construcción bonaerense,  también mampostería de ladrillos, 1600 km de barras de hierro y un total de 90km de tuberías para agua, vapor, desagües e instalaciones eléctricas. Esta última fue equivalente a la que se necesitaba para abastecer una ciudad con 80.000 habitantes.  Fue el primer edificio de Buenos Aires con sistema central de calefacción y su equipo de refrigeración podía generar hielo para un conglomerado de 75.000 personas.

El edificio no dispone de portero eléctrico y cuando llega alguna visita es anunciada telefónicamente por alguno de los porteros a los interesados, quienes de este modo reciben el trato de un hotel.

Los suelos se terminaron en Roble de Eslovenia de media pulgada de espesor, las carpinterías también son de Roble de Eslovenia o caoba.

En cuanto a los herrajes fueron especialmente diseñados en aleaciones de metal blanco.

Planos

Fotos