Pabellón L’Esprit Nouveau

Arquitecto
Año de Construcción
1925
Ubicación
París, Francia

Introducción

El Pabellón de L’Esprit Nouveau era un edificio temporal, construido en 1925 dentro del marco de la Exposición Internacional de Artes Decorativas en París. Para Le Corbusier era la ocasión de mostrar de modo provocante, sus ideas sobre la arquitectura y el urbanismo que había comenzado a desarrollar con Pierre Jeanneret desde 1922.

Todas estas ideas eran totalmente inhabituales en una época donde el Art Nouveau era considerado ante todo como un arte decorativo; la reacción ante este proyecto fue francamente hostil.

Se puede adivinar cuál fue la actitud de los organizadores de la exposición, frente a un participante que expresa un rechazo total del arte decorativo. Una valla de cuatro metros de altura fue colocada alrededor del pabellón para ocultarlo a los ojos del público. La misma fue retirada gracias a la intervención del Ministro de Beaux-Arts en la inauguración de la exposición.

Situación

La Exposición tuvo lugar en el centro de ParísFrancia, bordeando ambos márgenes del río Sena hasta rodear el Gran Palaix. Cada uno de los expositores dispuso de un terreno suficiente para albergar su pabellón y el jardín respectivo.

Concepto

El pabellón representa una nueva forma del “espacio habitable”, descartando toda noción decorativa. Le Corbusier trata de mostrar que la arquitectura está siempre presente en todo, desde el más humilde equipamiento doméstico, a la mansión, el barrio, la ciudad, etc. Se trata de hacer la demostración de las posibilidades que ofrecen el hormigón armado y el acero para la arquitectura y en particular para la vivienda en serie (en un momento donde los materiales son considerados como indignos por los maestros de la arquitectura) y de probar que la industrialización de la construcción por elementos estandarizados no es incompatible con el arte.

Contigua al pabellón se encontraba una rotonda accesible al público, para la presentación de grandes proyectos de urbanismo. Dos dioramas exponían, en aproximadamente 100 m2: la Villa Contemporánea de 3 millones de habitantes 1922 y el Plan Voissin (este plan recibe el nombre del industrial patrocinador), proponiendo la creación de una ciudad de negocios en el centro de París. Estas perspectivas estaban acompañadas por planes de urbanismo y arquitectura totalmente revolucionarios para la época, verdadera visión del mundo del mañana. El Pabellón de L’Esprit Nouveau era en realidad el modelo en escala natural de una de estas células.

El prototipo de la villa constituyó uno de los modelos del Movimiento Moderno por la síntesis emblemática y radical de su propuesta. La célula familiar alojaba sus dependencias en interiores puristas, de refinado diseño y resolución constructiva, que se prolongaban hacia jardines privados dispuestos en el espacio.

Por otra parte, en el emplazamiento del Pabellón, existía un árbol que no podía ser derribado. La solución adoptada por Le Corbusier fue adaptar su arquitectura a las exigencias del sitio.

El Pabellón de L’Esprit Noveau marca un hito en la evolución arquitectónica. El término mobiliario es reemplazado por equipamiento, implicando la clasificación de diferentes elementos necesarios para el funcionamiento del hábitat, como consecuencia de su funcionalidad. Muebles estandarizados e industrializados reemplazan los muros interiores y separan las diferentes funciones. Cada uno responde y está definido por su uso: biblioteca, ropa, vajilla, etc. La diseñadora Charlotte Perriand colabora en esta etapa en el diseño del equipamiento.

Espacios

La unidad de vivienda constituye un ingenioso modo de sintetizar elementos como la privacidad y las comodidades propias de la vivienda individual con el imperativo socioeconómico y urbano de la vivienda
colectiva.

En esencia se trata de una unidad al estilo de las Maison Citröhan, con la recepción y la cocina en el primer nivel y los dormitorios en el segundo balconeando sobre el estar, sólo que desarrollada alrededor de un patio jardín en doble altura que funciona como el pulmón espacial de la unidad, y al que los distintos ambientes se pueden volcar.

Este patio-jardín integrado a la célula cumple la misma función que la toiture-jardin, uno de los célebres cinco puntos que aparece ya desde el primer prototipo de la Citröhan (1920). Pero la terraza jardín de las Citröhan, concebidas como viviendas individuales, no podía subsistir en el caso de tener que apilar las unidades. Al ubicar el patio-jardín en forma adyacente a la unidad, el conjunto se transforma en una célula apta para ser yuxtapuesta y apilada con otras semejantes en un edificio de vivienda colectiva. Como tal, aparecerá en diversos proyectos de la época demostrando su notable versatibilidad, incluso en ejemplos peculiares y atípicos como en el Plan de Argel.

Planos

Fotos

La arquitectura se explica mejor en imágenes

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